lunes, 8 de octubre de 2012

Capitulo 92 ♥


Pau, Jose y Valen se sientan bajo la sombrilla para charlar un rato, mientras los chicos corren al agua de una.
Pedro es el primero en salir, por la tarde el día se había nublado un poco y él era friolento, pero se queda mirando a sus amigos desde la orilla.
Las chicas seguían charlando pero ahora fuera de la sombrilla para empezar a tomar un poco de color.

Paula: ¿Empezamos el mate?
Jose: Si, dale. Podríamos comprar unos churros para inaugurar el día de playa, ¿no?
Valen: ¡¡Ay si!! ¡¡Que rico!!
Paula: Pero les avisamos a los chicos. Así merendamos todos juntos.
Valen: (Mirando hacia la orilla) Mmm, ¿vos decís que van a querer merendar con nosotras?

Paula se da vuelta al instante, ya que estaba de espalda al mar. Pedro y Santi estaban charlando animadamente con una chica que parecía ser la guardavidas de esa playa. ¿Acaso alguno había necesitado de su ayuda? Sin pensarlo mucho más se levanta enseguida de su lugar y se dirige a los chicos, reacción ante la cual Jose no puede evitar largar una carcajada.
Se para al lado de Pepe y le pasa un brazo sobre su hombro.

Pau: Hola. ¿Se hicieron una nueva amiguita ya?
Pedro: (Riéndose para sus adentros) Es la guardavidas Pau, se acerco para avisarnos que más allá (señalando hacia el mar pero más a la derecha de donde estaban ellos) el agua tira un poco para adentro.
Pau: Ah, y si, es su trabajo. ¿Vamos a tomar unos mates? (Ignorando a la otra chica)
Santi: Ahí lo llamo a Hernán y vamos.
Pedro: Un gusto Ceci. (A la guardavidas) Nos vemos.
Ceci: Si, todos los días nos vamos a ver.

Santi se vuelve a meter en el mar para llamarlo a Hernán, mientras Pau y Pedro vuelven juntos al lugar donde tenían la carpa y la sombrilla.

Pedro: (Acercándose a Paula y hablándole bien bajito) No te tenía así de celosa eh.
Paula: Defiendo lo que es mío. Bah, por ahí no queres serlo…
Pedro: ¡Sos tonta! No te doy un beso porque estamos frente a todos, pero sabe que te lo daría.

Llegan donde estaban las chicas y se sientan en ronda para comenzar a matear. Valen, mientras Pau traía a los chicos, compro churros y berlinesas rellenas de dulce de leche. Todo estaba como para chuparse los dedos.
Luego de una linda tarde playera, vuelven a departamento para comenzar a bañarse, ese día no saldrían a bailar pero si irían a conocer la peatonal de Costa del Este.
Los primeros en meterse a bañar son los chicos que ya estaban teniendo frío porque seguían húmedos.
Las chicas aprovechan y salen a investigar el barrio en busca del algún almacén o mercadito donde poder hacer las compras. Por suerte a 2 cuadras de la casa encuentran uno y con precios bastante lógicos. Hacen allí la compra ya pensando en qué iban a cocinar al menos los próximos 2 días y también cosas para desayunar o merendar.
Por esa noche no se hacían drama porque habían quedado en salir a comer a alguna pizzería.
Vuelven a la casa y afortunadamente los chicos ya estaban limpios, aunque no cambiados para salir, los apuran un poco y comienzan a bañarse ellas de a una, primero la mandan a Valen que era la que mas tardaba.
Luego se baña Jose y última Pau. Una vez que esta termina de vestirse entre los gritos de los chicos que la apuraban porque tenían hambre, salen caminando en busca de una pizzería por la calle principal del balneario.

Enseguida encuentras una, había gente por todos lados. Estaban los blanquitos que se notaba que habían llegado ese día como ellos y los bronceados que seguramente estarían disfrutando de su último día, a no ser que se quedaran el mes entero.
Se ubican en una mesa que estaba armada en la vereda del lugar y por suerte los atienden rápido. Piden dos pizzas, las cuales demoran un poco.

Santi: Están tardando bastante, ¿no? ¡Tengo hambre!
Valen: ¡Tranquilo! Ya van a venir, esta re lleno el lugar.
Santi: Decile eso a mi panza.
Herni: ¡No empecemos con los malhumores!
Pedro: Igual posta que mi panza gruñe. Voy hasta el baño y mientras chusmeo si ya sale el pedido.
Paula: Dale.

Pedro entra y pasa cerca de la caja, pero no ve su pedido por ahí, sigue hasta el baño y cuando vuelve, le pregunta a la moza que se la cruza por el camino.

Moza: Si, ya sale lo suyo chicos, estamos a full. Disculpen la demora.
Pedro: Bueno, no hay drama, mientras ya venga todo bien. La esperamos.

Vuelve a la mesa.

Pedro: La moza me dijo que ya venía el pedido y me pidió disculpas por la demora.
Jose: Bueno, al menos ya saben que seguimos esperando y van a apurar el trámite.

Para suerte de todos, las pizzas llegan en 10 minutos, comen charlando y rogando para que el día siguiente sea más soleado que ese que estaba terminando, para poder disfrutar del mar mucho más.

Salen a seguir caminando por la peatonal, se ven tentados por una casa de videojuegos en la cual comprar una tarjeta y todos hacen un aporte de dinero para poder disfrutar de los juegos.
Los chicos arman enseguida una carrera en los autitos “Daytona”, las chicas eligen las maquinas de baile, pero tras ser derrotadas dos veces consecutivas por Jose que era una viciosa de ese juego, prefieren cambiar de máquina. Intentan sacar un peluche pero desisten al segundo intento, cambiándose a una maquina de pacman. En eso las delataba un poco la edad, pero se divertían mucho.

Luego de pasan un lindo rato jugando por separado, coinciden en alquilar una mesa de pool para jugar todos juntos.


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Les dejo la cancion del capitulo 90, que ayer no tuve tiempo de poner el link -------> http://www.youtube.com/watch?v=vFD7dbbHLH8 Daniela Herrero - Hacerte bien.

No puedo dejar de cantarla jajaja! Me encanta, espero que a ustedes tambien.

Besos y buenas noches!!
Ah, Feliz cumple a @RocioPauliter ♥ Te quiero loqui!!
Y cap dedicado tambien a @SofiLorenzi que me paso esa cancion x mail para pasarmela al celu!! Jajaja Te quiero So ♥♥

Buenas noches a todos y VAMOS EL ARABE SOBRE LA ARENA!!!

domingo, 7 de octubre de 2012

Capitulo 91 ♥


Al haber salido tan de madrugada llegan re temprano a la costa. Cuando entran a Costa del este, todos se quedan encantados con el paisaje del lugar, habían conservado mucho la naturaleza, la fauna y flora de la zona, y entre los montes y los médanos había construcciones muy bellas.
La casa que habían alquilado ellos estaba a 1 cuadra del mar y a 3 del centro, una ubicación bárbara. La construcción era hermosa, un dúplex todo de troncos por afuera, aunque las paredes en el interior eran de cemento.

Paula: ¡Que hermoso lugar! Y que hermosa la casa. Buena elección Jose.
Jose: Les dije que les iba a gustar.
Valen: La verdad que es divino.
Pedro: Que cara de dormida Valen.
Herni: Si, la ortiva se durmió todo el viaje, solo es despertó en Minotauro.
Valen: Bueno, viajar me da sueño.
Paula: Jose, ¿tenés las llaves vos, no?
Jose: Ah, sí, que colgada soy. (Empieza a revolver su cartera y con una de las llaves abre la tranquera que había para ingresar al terreno.)

Entran los dos autos, luego Jose prueba todas las demás llaves en la puerta de entrada. Le habían explicado cual era de cada puerta pero ya se había olvidado, una vez que la encuentra entran todas las valijas y se ponen a investigar cómo eran las habitaciones.
En el primer piso de la casa había dos habitaciones, una con una cama matrimonial y otra con una cucheta (cama de dos pisos), también había un baño. En la planta baja estaba la cocina, el living comedor y otro baño. En el living había dos sillones que sea hacían cama.

Pedro: Bueno, ¿y cómo vamos a dormir?
Paula: ¡Nosotras arriba!
Hernán: ¡Pero tendrían 4 camas! Y nosotros dos.
Valen: ¿Y si nosotras vamos a la matrimonal y subimos uno de estos sillones/cama? No parecen muy pesados.
Hernán: Buena idea. (Intenta levantar un sillón) No, es livianito, es de pino. Y en esa habitación hay mucho lugar así que seguro entra.

Acomodan los muebles como Valentina había propuesto, luego también ordenan su ropa en los roperos de las habitaciones.

Pedro: Podriamos dormir un poco, ¿no? Estoy muerto de sueño.
Valen: ¡Yo quería ir a ver la playa!
Pedro: Vayan, yo después voy, no doy más. Vos porque dormiste en el viaje.
Jose: Dale, vamos Valen, yo te acompaño que también dormir bastante.
Santi: Voy con ustedes. ¿Venis Herni?
Herni: No, también quiero dormir.
Santi: ¿Vos Pau?
Pau: Me quedo a descansar un poco también, y voy viendo que hago para comer después.
Jose: Dale, vamos chicos.

Jose, Valen y Santi se van a caminar un rato por la playa. Hernán en seguida se va a acostar en la habitación de las cuchetas, estaba realmente cansado.
Pau y Pedro se quedan en el living mimándose un ratito.

Paula: Bueno gordo, ¿vas a dormir o no?
Pedro: Si (bostezando), no soy más.
Paula: Dale, descansa. Mientras sigo guardando mi ropa y después saco las empanadas que traje hechas de casa y las pongo a calentar para cuando vengan los demás.
Pedro: Que genia. Pensaste en todo.

Paula termina de acomodar las cosas en la habitación y cuando baja lo ve a Pedro dormido en el sillón, imagen que le da tanta ternura que no puede evitar acercarse y darle un besito, antes de ir a la cocina.
Calienta las empanadas y enseguida llegan los chicos. Santi lo despierta a Hernán y  las chicas a Pedro.
Almuerzan juntos.

Herni: ¿Cómo estaba la playa?
Jose: Hermosa. Encima ya está empezando a hacer calorcito yo me quería tirar al mar.
Valen: Si, esta divina.
Herni: Ahora en un ratito vamos.
Santi: Si, nos ponemos protector y el short y vamos Herni.
Paula: Es genial que estemos tan cerca para volver al baño y esas cosas, así pasamos todo el día allá. ¿Trajeron sombrilla o carpita? Para atajarnos un poco del sol.
Valen: Si, yo traje la carpita que tengo yo y Herni creo que una sombrilla por lo que vi en el baúl, ¿no?
Hernán: Así es.

Terminan de comer y todos comienzan a cambiarse y prepararse para la playa, Santi que es el primero  en estar listo, se encarga de poner la pava y preparar el mate para más tarde.
Parten hacia la playa y ya se acomodan en un lugar. Ponen la sombrilla, la carpita, acomodan algunas lonitas y sillas para poder sentarse. Así se proponen a disfrutar de toda la tarde.

Capitulo 90 ♥


Una vez el auto cargado Pedro se dirige a la cocina donde Paula lo esperaba con su taza de café mientras ella bebía la suya.

Pedro: Gracias amor.
Paula: De nada. (Le sonríe) ¿Trajiste mi bolso de mano?
Pedro: Ya lo deje en el auto.
Paula: Ah, dame las llaves que lo voy a buscar porque ahí puse unos bizcochitos que compre ayer, pensando en el viaje, pero los traigo así desayunamos.
Pedro: Dale, están en la mesita del living.

Paula busca los bizcochitos, desayunan rápido y comienzan el viaje hacia la casa de Jose, donde se encontrarían todos. No era muy lejos por lo que llegarían rápido. Pero ella, antes de llegar quería hacerlo escuchar una canción que ayer le había hecho acordar mucho a él, y a su relación...
Toma el CD apenas suben al auto y tras pedirle permiso para ponerlo, busca la canción y le avisa que preste atención a la letra.

Paula: Te la quiero dedicar.

“Yo te conozco,
mucho mejor que nadie mas
ya te conozco,
y vos a mi igual.

Te quiero tanto,
como no te quiso nadie más.
Te quiero tanto,
y se que estas buscando 
un amor,
que te quite el dolor,
un amor,
para estar de pie.

Es mi amor lo que te está faltando,
yo te quiero para hacerte bien.
Todo el mundo necesita algo,
y se que estas buscando,
yo se que estas buscando.

Lo mejor de los dos,
el destino encontró
y nos pinto un destello de luz en el alma,
no me digas que no,
no me digas que no me ves.

Para hacerte bien.”

Mientras la canción pasaba ella la iba tarareando y cantando el estribillo que era la parte que más se sabía.
Pedro se moría de ternura, nunca nadie le había dedicado una canción. Cuando esta termina, estaciona el auto en el primer lugar que encuentra y se acerca a Paula para besarla.

Pedro: ¡Obvio que era tu amor lo que me estaba faltando! ¡¡Gracias!! Que hermosa canción. Pero… ¿Ya tengo tu amor, no?
Paula: ¡¡Obvio gordo!! Menos mal que te gusto, me daba vergüenza.
Pedro: Gracias hermosa. Te amo, te amo, ¡te amooooo!
Paula: ¡Yo más! “yo te quiero para hacerte bien” (le canta)
Pedro: ¡Dulce! Nunca dejas de sorprenderme. Gracias, nadie me había dedicado una canción antes.
Paula: ¿No? Que tontas.
Pedro: Las más tontas y vos la más genia.
Paula: Bueno, dale arranca porque a la genia y a su chico los van a matar por llegar tarde.

Siguen el camino, siempre tomados de una mano. Llegan a la casa de Josefina primeros, y eso que ya habían pasado 10 minutos de la hora pactada. Enseguida sale la dueña de casa a recibirlos y con la ayuda de Pedro guarda sus bolsos en el auto.
Se quedan en la vereda esperando a los demás mientras charlaban un rato.

Jose: ¡Que sonrisas que tienen ustedes eh! ¿Me perdí de algo?
Paula: Nada tonta. ¿No podemos levantarnos contentos? (Lo mira con complicidad a Pedro)
Jose: Ah, ¿se levantaron juntos? Ya entiendo todo… (Riendo)
Pedro: Y si. Le dije que se quede así me levantaba ella, y estaba de buen humor para manejar. (Paula se sonroja)
Jose: ¡¡¡Que tiernos son!!! ¿Y las marcas rojas en sus frentes? ¿O mejor no pregunto?
Paula comienza a reírse a carcajadas.
Pedro: Sh, boba. Que los vecinos están durmiendo seguro. (Luego le explica a Josefina) Es que la genia de tu amiga me pego un grito para despertarme y estaba muy cerca mio y nos chocamos.
Jose: (A carcajadas) Ah son unos genios barbaros.

Luego de unos pocos minutos llegan los demás en el auto de Hernán, auto en el que irían hasta la costa. Se saludan y emprenden juntos el camino. Jose se divierte mucho en el viaje, cargándolos a Pedro y Paula por su relación. Entres los tres habia mucha confianza y las bromas iban y venían. A la vez los tortolitos se encontraban relajados ante la presencia de la 3era persona en ese vehículo, ya que sabía de la relación, por lo cual cada tanto se daban algún besito o iban tomados de las manos.

Jose: ¡Me dan tanta ternura! ¿Para cuándo la formalización?
Paula: ¡Jose! (Retándola. No quería que presione a Pedro, ni a ella.)
Jose: ¡Ey! No dije nada malo, quiero saber cuando les van a decir a los demás…
Pedro: Ah, si… Em, no sabemos… Capaz en unos días. No sé, cuando se dé la oportunidad.
Jose: Así que van a estar medio a escondidas y yo los voy a tener que cubrir, ¿no?
Paula: Claro. ¿Contamos con vos, no?
Jose: Lo voy a pensar…
Paula: ¡¡¡Josefina!!!
Jose: Okey. ¿Cuánto me pagan?
Pedro: ¡Que amiga eh!
Jose: (Riendo) Saben que los estoy cargando.
Pedro: Más te vale.

A mitad del camino, paran los dos autos en el conocido parador “El Minotauro”, donde aprovechan a ir al baño y comprar algunas golosinas para comer en lo que quedaba del camino. También aprovechan a estirar las piernas, obvio. Una vez todos listos, vuelven a emprender camino.
Jose se queda dormida al rato y duerme hasta llegar a la primera playa. Pedro y Pau aprovechan para charlar de sus cosas, poner música suave y hacerse unos mimitos, siempre poniendo igual mucha atención en el camino.

Pau: Che, ¿posta que tengo la frente roja? Hoy cuando vos me jodiste me fije y no tenía nada.
Pedro: Un poquito tenés ahora. (Riendo) Pero no mucho, fijate ahí en el espejito.
Paula: (Mirándose en el espejo) ¡Ay no! Mira la marca que me hice, ¡espero que no se me haga moretón!
Pedro: No gorda, tampoco para tanto, mañana no lo tenés más. Estas toda averiada, entre tu mano quemada y tu frente. (Riendo)
Paula: ¡Basta Pedro! Aunque sea la mano ya la tengo sin vendaje. Y esto… No sé… ¿Qué hago para que se me vaya?
Pedro: Apoyate la gaseosa que compre, que todavía esta fría. Pero no creo que se te hinche, no fue tan fuerte el cabezazo.
Paula: Y después te pongo la botella a vos porque también tenés rojo. (Riendo)
Pedro: Dale.

viernes, 5 de octubre de 2012

Capitulo 89 ♥


Recién llegada a casa de su último día de trabajo antes de las vacaciones, prepara unos ricos mates y se pone a revisar su valija que ya venía armando hace unos días, no quería olvidarse nada. Seguramente la mitad de las cosas no las usaría pero siempre “por las dudas” había que llevarlas.
Se termina un termo de agua ella sola y se va a bañar, para ya estar lista para el viaje. Luego de cambiarse, ya con la ropa que también iba a usar el día siguiente, y secarse el pelo arma su bolsito de mano, mientras lo hacía se le ocurre mandarle un mensaje a Pedro, “Hola gordo!! Todo bien? Como va tu bolso? Ya tenes todo listo?
Pau guarda el protector solar y la crema hidratante, eran cosas indispensables, debía cuidarse bien del sol, cuando iba nuevamente al baño en busca de una crema para la cara escucha sonar su celular indicando un mensaje, vuelve con la crema, la guarda y lee, “Todo bien, vos hermosa? No, todavía no arme nada… Ahora en un ratito lo acomodo.”
Le responde enseguida, “Como que nada Pedro?! Nos vamos esta madrugada!!!! YA voy para allá a ayudarte.”
Guarda su peine, una crema para el pelo, la pasta dental, unos CD’s que quería escuchar en el viaje y se dirige hacia el fondo para cruzar a la casa de Pedro. Pasa por la escalerita del fondo e ingresa a la casa por la puerta del patio.

Pedro: ¡Guauu! ¡Si que venias YA!
Paula: ¡Y si!
Pedro: Igual admití que viniste porque me extrañabas. (Le guiña el ojo y la toma por la cintura acercándola a él)
Paula: ¡Eso siempre! (Le da un pico y se separa de él, como buscando algo)
Pedro: ¿Qué buscas amor?
Paula: Tu bolso o valija, ¿Dónde lo tenés?
Pedro: Te dije que no tengo nada armado.
Paula: No creí que ibas a ser tan literal. ¡Dale! Manos a la obra ya.
Pedro: ¡Ufa!

Lo obliga a traerse un bolso y comienza a sacar del cajón de su habitación todas las remeras, se las ponía arriba de la cama. Pedro sufría porque después las iba a tener que ordenar. “No sufras gordo, yo te ayudo a ordenar, además estas van todas a la costa”, le decía Pau. Él siempre se llevaba una remera para cada dia y listo, o menos que eso, pero le encantaba que ella le piense look’s, le resultaba divertido verla combinando e imaginando que cambios de clima les podrían tocar.

En media hora termina de ordenarle la ropa y las cosas necesarias para su limpieza.

Paula: Uff, listo. (Tirándose de espaldas en la cama)
Pedro: Sos tan genial. Pero podrías haberme dejado y yo lo preparaba… Estas re cansada ahora. (Recostándose a su lado)
Paula: Bueno, pero ahora se que te vas a vestir bien todos los días.
Pedro: (Riendo) ¡¡Pero vamos a estar en la playa!!
Paula: ¿Y que tiene que ver? Si sos tan lindo tenes que aprovechar y vestirte bien.
Pedro: Que versera.
Paula: Posta, no tenes ningún modelo al cual envidiar. Sos hermoso.
Pedro: Pero vos sos más linda. En serio, ¿Por qué no sos modelo?
Paula: Ay, no digas pavadas. ¡No me da el cuero!
Pedro: ¿Cómo que no? Alta, hermosa, ¿Qué más?
Paula: Pero me da vergüenza, con producir las fotos de las modelos me conformo.
Pedro: Bueno, igual… Un día… ¿podrías hacerme un desfile privado, no?
Paula: Mmm, puede ser… No se.
Pedro: ¡¡Si si, dale!! Y en traje de baño.
Paula: ¿Todas queres vos? (Riendo y tirándose encima)
Pedro: Con vos, todo.

Él comienza a besarla y se quedan un rato mimándose en la cama. Cada día se afianzaban mas como pareja. Tenían una excelente relación ya que tenían una gran confianza por los años de amistad y se querían cada día más, a veces tenían algunos roces o peleas… Pero eran normales de cualquier relación, además Paula era de personalidad muy fuerte, Pedro aparentaba no serlo pero tenía sus arranques también, y esos eran los momentos en los que chocaban. Igualmente, las reconciliaciones eran lo mejor, y ellos ya lo habían comprobado.

Paula: (Aun recostados en la cama, abrazados)  Eu, gordo, tendría que ir yendo, así como algo y me voy a dormir, que mañana quedamos de encontrarnos todos en lo de Jose a las 5 de la mañana.
Pedro: (Abrazándola más fuerte) ¡¡No!! ¡Quedate!
Paula: Pero tenemos que dormir bien, más si vas a manejar vos.
Pedro: Bueno, al menos cenemos juntos.
Paula: Dale, esa idea me encanto.
Pedro: Em, ¿Qué comemos? Tiene que ser algo que no sobre, porque mañana nos vamos.
Paula: ¿Qué tenes? Si no pedimos dos empanadas para cada uno y listo.
Pedro: Em, tengo un paquete de fideos abierto que esta por la mitad. ¿Los hacemos con un poquito de aceite o queres algo más elaborado?
Paula: No, con eso me alcanza. ¿Cocinamos juntos?
Pedro: ¡Obvio!

Cocinan entre los dos, comen, charlan un rato y finalmente Pedro la convence de dormir con él. Abrazados y entre mimos logran conciliar el sueño para dentro de pocas horas levantarse y emprender viaje a sus vacaciones.

04:15 a.m. el teléfono de Paula comienza a sonar, indicando que había llegado el momento de levantarse.

Pau: Gordo. (Le decía suavemente a Pedro, cerca de su oído para despertarlo de a poco, pero él no reaccionaba.) Pepe… Dale, hay que levantarse. (Pedro seguía sin moverse) ¡Dale gordo! (Dice ya gritando)

Pedro se levanta sobresaltado, por lo cual se pegan un cabezazo. Paula primero se enoja y lo empuja, bastante molesta por el dolor que le había causado, pero a los pocos segundos los dos se encontraban riendo de la situación, no podían haber sido tan atolondrados.

Paula: (Aun riendo) ¿Cómo vas a reaccionar así?
Pedro: ¡Me gritaste y estaba dormido Paula!
Paula: Es que no me escuchabas, te llamaba hace rato.
Pedro: (Riendo más fuerte) Tu frente (tentado de risa) esta toda roja.
Paula: ¡Ay no! ¡El horror! No puedo ir así a la playa. (Corre hacia el espejo) Ay nene, no tengo nada, ¡no me hagas asustar!
Pedro se descostillaba de risa tirado en la cama aun.
Paula: Parece que te levantaste de buen humor. Mejor, porque te esperan 4 horitas manejando.
Pedro: Mientras vos estés a mi lado no me importa nada. ¿Me haces un café, mientras busco tu bolso y subo los dos a la camioneta?
Paula: Dale. Traeme el de mano también y cerra todo así ya no vuelvo.
Pedro: ¿Y Moro?
Paula: Ya se lo deje ayer a la mañana a mamá.
Pedro: Ah, genial. Bueno, ahí vengo.

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All you need is love ♥

Buenas noches!

Agos ☺

jueves, 4 de octubre de 2012

Capitulo 88 ♥


Ambos, estaban ahora envueltos en sus toallones, sentados en el borde de la pileta con los pies aún en el agua, Pau reposaba su cabeza sobre el hombro de él.

Pedro: No podes ser más linda.
Paula: Vos sos hermoso.
Pedro: Y bueno… Parace que era vedad no más…
Paula: ¿Qué cosa?
Pedro: Que el amor es ciego. ¿Yo hermoso? (Riendo)
Paula: (Tirándose sobre él, recostándolo en el pasto) ¡El más hermoso!

Teniéndola tan cerca y tan mimosa, no se resiste y comienza a besarla. Tenía la sensación de que si seguía con esa sonrisa en la cara, sus cachetes se le iban a entumecer, no podía estar más feliz que con ella a su lado. Paula se tumba a un lado de él luego de besarse, y se quedan tomados de la mano, nuevamente mirando la hermosa luna llena que los iluminaba esa noche.

Pedro: Te amo, pero mucho y de verdad, no sé cómo explicarte lo que siento. Gracias por hacerme sentir así de bien, así de feliz.
Paula: Ay gordo, no podes ser más divino. No me agradezcas porque es mutuo lo de hacernos felices. Cada vez que pienso en vos siento cosquillitas en la panza, cuando te estoy por ver me pongo re nerviosa. ¡Parezco de 15 años!
Pedro: Me pasa lo mismo. Se ve que el amor es así a cualquier edad.
Paula: El amor es así cuando es puro.

Se quedan un rato más mirando el cielo, mimándose, besándose. Todo en esa noche era perfecto. Más tarde, vuelve a entrar a la casa, ya que por más que era verano y hacía calor un poco de rocío caía, y no iban a ser tan tontos de enfermarse unos días antes de irse a la costa.
Paula lo ayuda a ordenar las cosas que habían utilizado para comer, también quiere lavarlas pero Pedro no la deja. “Te dije que sos la invitada de honor”, le repetía.
Mientras pasa al baño a secarse y peinarse un poco (siempre quería que él la vea prolijita), él junta la ropa de ambos que había quedado tirada alrededor de la pileta para alcanzársela y que se vuelva a vestir.
Una vez sequitos se sientan en el sillón del living a charlar un rato más.

Pedro: Em, estaba pensando el otro día…
Paula: ¿En qué?
Pedro: En las vacaciones. ¿Cómo vamos a hacer? ¡No me voy a poder aguantar todos los besos!
Paula: Bueno, para mí tampoco es fácil, pero sigamos sin decir nada un tiempito más y ya vamos a encontrar el momento para decirles.
Pedro: Si, es verdad.
Paula: Igual lo de tener que escondernos me da adrenalina. (Sonríe pícara)
Pedro: Mmm… ¿Qué estará pasando por esa cabecita? (Risas)
Paula: ¡Ay Pedro! Nada desubicado…
Pedro: Claaaro… Si sos una santita vos.
Paula: ¡Obvio que si! (Risas)
Pedro: ¿A Moro lo llevas?
Paula: No, se lo dejo a mamá, se  queda en la casa de ella. Porque va a ser mucho lio tener que llevarlo a la playa siempre. Y dejarlo encerrado en una casa que no conoce no da, pobrecito.
Pedro: Si, tenés razón. Em, ¿y cómo vamos a dormir?
Paula: Vos con los chicos y yo con las chicas. ¡Obvio!
Pedro: ¡Ufa! Dale, dormí conmigo.
Paula: No Pepe, se van a dar cuenta. En el viaje si queres si vamos juntos.
Pedro: ¡Al fin una buena!
Paula: No seas exagerado. ¿Con que autos vamos a ir?
Pedro: Vayamos con el mío que tiene baúl grande, porque ya imagino el bolso enorme que vas a llevar.
Paula: (Risas) ¡Qué malo! Dale, seguro que tenemos que llevar a alguien más. Así vamos tres y tres.
Pedro: ¡A Jose por favor! Que ya sabe…
Paula: (Riendo a carcajadas) Dale, mañana le digo. Pareces un nene.

Continúan charlando un rato más acerca de las vacaciones, de las cosas que podrían hacer además de la playa y de ir a bailar. Iban a estar los 15 días a full, para disfrutar lo máximo posible.
Después de bastante charla, siendo la 1 de la mañana aproximadamente, Paula no podía dejar de bostezar y al otro día ambos debían trabajar, por lo que se levanta y le pide a Pedro que le abra la puerta.

Pedro: (Abrazándola) Vos no te vas a ningún lado.
Paula: No quisiera irme pero mañana trabajo amor, y vos también.
Pedro: Pero quedate a dormir. (Haciendo puchero)
Paula: No se, gor…
Pedro: (Interrumpiéndola) Tu casa esta acá no más, nos levantamos temprano y te vas a cambiar allá antes de ir a trabajar.
Paula: Como me conoces... Em, bueno. Okey, pero dormimos.
Pedro: ¡Sí! (Festejando.)
Paula: Sos un chico. Vamos que no doy más.

Juntos caminan hacia la habitación de Pedro y juntos se acuestan en la cama. Paula se acurruca bien cerquita de él que la abraza. Luego de un besito de buenas noches los dos caen rendidos.

Ella es la primera en despertarse, al escuchar la alarma que había dejado programada en se celular. La apaga rápidamente para poder sorprender a Pedro con el desayudo en la cama, en agradecimiento a la hermosa cena que él le había preparado anoche.
Se dirige a la cocina, pone la pava para hacer unos mates y busca en la heladera alguna mermelada o dulce, manteca, queso; todo lo que encuentra lo pone en una bandeja para llevárselo a su amor. Ve sobre la mesada unas lindas naranjas por lo que también le prepara un jugo recién exprimido, y obvio que uno para ella también.
Una vez todo listo, lo lleva de a poco a la habitación, se sienta en la cama al lado de Pedro y como estaba boca abajo comienza a darle besos en la espalda y en el cuello. Enseguida él se despierta pero se hacia el tonto para que lo siga mimando un ratito más.

Paula: Ya me di cuenta que estas despierto, eh. (Riendo y separándose de él)
Pedro: Ufa. Es que quería más mimos.
Paula: Pero se me hace tarde, dale. Otro día te hago más mimitos.
Pedro: Los anoto eh, me los debes.
Paula: Dale, igual no creo olvidarme. Me encanta mimarte.
Pedro: (Mirando la bandeja) ¡¡Guau!! ¡Qué desayuno completo! Hoy no almuerzo…
Paula: Bueno, che. Tampoco para tanto. (Risas) Hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe y cenar como un mendigo, dicen.
Pedro: Mira que culta mi chica.
Paula: ¿Viste?

Desayunan juntos para luego, cada uno bañarse y cambiarse en sus respectivas casas, e irse a trabajar.

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Esto es estar al pedo (? Jajajaja!

martes, 2 de octubre de 2012

Capitulo 87 ♥


Paula, increíblemente, termina sus compras rápido y apura a sus amigas. Necesitaba ver a Pedro, se estaba volviendo una adicción para ella, necesitaba de sus besos y sus abrazos todo el tiempo.

Él, su casa, también muy ansioso de ver a su amor y poder llenarla de besos, pide al delivery unas piezas de sushi. Sabía que le gustaba mucho comer eso. Prepara todo lo necesario para la cena en la mesita ratona del living, pone unas velas sobre ella y deja todo listo para comer cómodos, sentados en el piso sobre unos almohadones.
La espera se le estaba haciendo muy larga, la ansiedad que tenía hacia que lo minutos pasen muy lentos… no llegaba ni el sushi, ni Paula. Se puso a revolver los CD’s que tenía para poner alguno, y tener música de fondo. En el mismo momento que toca el botón de “Play”, el timbre suena.
El sushi había llegado, saca todo de las cajitas, lo acomoda en platos y lo deja listo en la cocina. A penas concluye con eso, el timbre vuelve a sonar.

Pedro: (Pegándose a la puerta) ¿Quién es?
Paula: ¡Yo!

Le abre la puerta enseguida, la deja pasar y tomándola por una mano la hace dar un giro.

Pedro: Guaaaaaau, que hermosa estas. Radiante.
Paula: ¡¡¡Gracias!!! Vos estas divino, gordo. (Mirando hacia la mesita) ¡¡Ay!! ¿Vos preparaste todo esto para nosotros?
Pedro: Obvio, te dije que quería que tengamos una noche especial.
Paula: Gracias. (Abrazándolo tierna)
Pedro: No agradezcas tonta, lo preparo porque lo tenés merecidísimo. (Separándola un poco de él para mirarla a los ojos)

Paula acorta la distancia que los separaba, comenzando a besarlo con dulzura, beso que él devuelve al instante.

Pedro: Bueno, ¿cenamos? Tengo el sushi preparado en la cocina.
Paula: ¡Ay no! ¡Qué rico!
Pedro: Sabía que te gustaba, pero no sabía que tanto. Buenísimo, la re pegue entonces.
Paula: Si, re. Gracias de nuevo.
Pedro: ¡Basta de agradecer! Sentate acá que ahí vengo. Hoy sos mi invitada de honor.

Se sienta en el almohadón que Pedro le indicaba, frente a ella estaba la mesita del living llena de velas de distintos tamaños encendidas sobre un mantel negro liso. Era todo perfecto. Pedro era perfecto para ella, cada vez tenía menos dudas.
Aparece de la cocina con varios platos con las piezas de sushi y un poco de salsa de soja. Deja todo sobre la mesita y se sienta a su lado. Luego de darle un pico, agarra uno de los palitos con sus manos y lleva una de las piezas hacia la boca de ella.

Paula: Ah, era completa la atención de hoy. (Riendo)
Pedro: Obvio.

Muy cariñosos y entre mimos terminan de cenar. Estaban sentados muy cerquita y Pau sentía como una electricidad que iba y venía entre sus cuerpos, aunque no se estén ni rozando. Hacía rato ya que estaban juntos, pero ese día sentía que flotaba cuando la miraba, estaba completamente segura, feliz… Sentía que a su lado nada malo podía pasarle, definitivamente debía aceptar que se estaba enamorando.
Pedro, más que una electricidad, sentía que sus cuerpos eran dos imanes que se atraían constantemente, le encantaba besarla, hacerle caricias, tenerla abrazada, protegerla, cuidarla de todo lo que podía. Sin resistir más esa distancia, pasa uno de sus brazos sobre los hombros de ella para atraerla hacia él y así estar más juntitos.
Varios minutos pasan sin que ninguno hable, solo sentían lo bien que la pasaban estando juntos.

Pedro: ¿Sabías que te amo mucho, no?
Paula: Me habías dicho… pero amo escucharte cuando lo decís.
Pedro: ¡¡Te amo mucho, mucho, mucho!! (Acercando su cara a la de ella)
Paula: ¡¡Yo más Pepe!! Que rico estaba todo, y re linda sorpresa la cena a la luz de las velas. Me encantó.
Pedro: Todo merecido. (Le da un dulce beso y luego se acuerda de algo que no tarda en comentarle) Che Pau, hoy mirando el noticiero escuche que iba a haber una luna llena bastante llamativa. ¿Vamos a verla? Esta hermoso para estar afuera.
Paula: Si, dale. Vamos.

Se levantan del piso, y tomados de las manos se dirigen al patio. Se recuestan en el pasto uno al lado del otro, aún agarrados de las manos. Paula se pone a observar la luna, realmente estaba muy grande y brillante esa noche… Pedro, en cambio, no dejaba de mirarla a ella.
Cuando se da cuenta que no le sacaba los ojos de encima también lo mira y comienza a besarlo. Se miman un rato, recostados sobre el pasto. De repente Pepe tiene una ocurrencia que no quiere dejar pasar, se incorpora sobre si, quedando sentado, y Pau se levanta con él… pícaro, la desafía a meterse a la pileta esa noche.

Pau: Pero no tengo traje de baño gordo.
Pedro: No importa, yo me iba a tirar en bóxer…
Pau: ¡Estás loco!
Pedro: Dale, hace calor, esta hermosa la noche. Vamos. (Le sonríe para comprarla)

Como aún la notaba indecisa, toma la iniciativa, se levanta y tomándola de las manos la levanta a ella también.

Pedro: ¿Y si te convenzo a besos?
Paula: No se si funcione, eh. (Comenzando a jugar un poco con él.)
Pedro: Lo voy a intentar…

La toma por la cintura acercándola a él y comienza a besarla con ternura, mientras acariciaba su espalda. Ella solo mantenía sus manos al costado de su cuerpo, y se mantenía inmóvil. Haciéndose la difícil. En  realidad se moría por abrazarlo fuerte y continuar el beso que le daba, pero quería histeriquearlo un poco.
Pedro se separa y la mira a los ojos.

Pedro: Te me haces la difícil eh. (Riendo) ¡Vamos! (Tirando de su mano para llevarla a la pileta)
Paula: No me convenciste de nad…

Sin dejar que termine la frase, la vuelve a apretar contra a él y esta vez la besa con mucha más pasión. Lentamente comienza a levantarle la remera que tenía puesta. Ella lo toma de su nuca, acariciándolo y acercándolo más a ella, ya sin resistir a sus mimos. Le gustaba jugar un poco, pero más le gustaba besarlo.
Luego de sacarle la remera, continua besándola en el cuello, Paula no podía explicar todo lo que sentía en ese momento, estaba feliz, relajada y a la vez nerviosa. Varios sentimientos encontrados, pero de lo que estaba absolutamente segura era que disfrutaba cada mimo, cada beso, cada momento con él.
Pedro se sentía más hombre cada vez que la besaba. Nunca había estado tan contento y seguro de haber elegido a una mujer, estaba enamorándose día a día de ella.
Paula también le quita la remera a él sin dejar de mimarlo. Una vez los dos en ropa interior, Pepe la levanta del piso y sin dejar de besarla la lleva hasta el borde de la pileta donde la deja sentada, él se sumerge y luego la toma por las manos invitándola a meterse también.
Lo rodea con sus piernas y vuelve a besarlo ahora dentro del agua. Sin importar nada más en el mundo que la persona que tenían al lado, terminan de desvestirse y una vez más hacen el amor.
Pero esta vez era mucho más especial que las anteriores, cada vez se querían mas, cada vez se deseaban más. Estaban más relajados y menos vergonzosos, disfrutaban más el uno del otro.

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Gracias a @Ire49 y @Juliamorciego por la paciencia. ♥♥ Las quiero!


lunes, 1 de octubre de 2012

Capitulo 86 ♥


Ya era miércoles al medio día, el sábado a la madrugada partían para la costa. La ansiedad que tenía Paula ya no la podía calmar con nada. No había algo más romántico que pasar unos días en la playa con tu chico, a pesar de que iban a tener que andar medio a escondidas, estaba segura de que iban a encontrar sus momentos y estos iban a ser únicos.
Llegado el horario en el cual podían salir a comer, junto con una de sus compañeras se fueron a un barcito que se encontraba en la esquina de la oficina, lugar en el que habitualmente almorzaban, ah no ser porque ya se llevaban algo de sus casa para no gastar tanto.
Mientras esperaban el pedido que habían hecho, a Paula le llega un mensaje. Enseguida lo lee, se trataba de Jose, que parecía estar un poco alterada.
“Ay amiga!!! Me acabo de dar cuenta que no tengo ninguna maya decente para llevar a la costa. Decime que esta tarde me podes acompañar a comprarme? Please!!!”
Pau se ríe al leer la desesperación de su amiga pero la comprendía. La iba a acompañar y de paso se compraría algunas cosas para ella también. Recorriendo el shopping siempre encontraba algo que le hacía falta.
El mozo del bar les trae los platos de cada una. Lo pagan enseguida, así cuando terminaban se podían ir sin esperar la cuenta y seguir con sus trabajos.
Mientras almorzaban le escribe a su amiga.
“Quedate tranquila gorda, pasame a buscar por la ofi a las 6 y vamos a comprar. Así ya tenemos el shopping más cerca que si yo vuelvo para tu casa. Igual nos vamos a tener que apurar para que no nos cierren todos los negocios.”
Con su compañera no dejaban de charlar mientras comían, no era una amiga de esas con las que te juntas o compartís grandes momentos, pero era una muy buena compañera y charlar con ella resultaba muy agradable.
Llegado el momento de volver a trabajar, juntan sus cosas y vuelven a la oficina. A penas se sienta detrás de su escritorio para mandar unos mails, su celular vuelve a indicarle un nuevo mensaje.
Jose: “Okey, genial amiga. Gracias. Te pasamos a buscar con Valen.”
Paula responde enseguida, contenta porque estarían las tres juntas esa tarde. “Buenísimo!!!! Nos vemos en unas horas. Las espero.”
Esa día en la oficina, estaba muy atareada pero mejor que así sea, porque de esa forma y sobre todo haciendo cosas de su trabajo el cual tanto la apasionaba, el tiempo se le pasaba más rápido. Quería ver a sus amigas ya.
Seis en punto de la tarde saluda a sus compañeros y a su jefe y se va, ya que había terminado con todo lo que debía hacer ese día y hasta adelantado algunas para el día siguiente. Estaba con todas las pilas.
Bajando la escalera del edificio, podía ver la calle por la puerta de vidrio y allí parada se encontraba Valentina.
Paula sale, la saluda y comienza a caminar junto a su amiga que la guiaba al auto de Josefina.

Valen: ¿Todos bien hoy gorda?
Pau: Si, por suerte todo bárbaro. Voy al día con todo y hasta adelantada, no quiero dejar nada pendiente para después de las vacaciones, así cuando vuelvo arranco tranqui.
Valen: Si, yo estoy haciendo lo mismo. ¡¡Ay!! Ya no queda nada y nos vamos. ¡Necesito la playa!
Paula: Sí, yo también. Relajarnos y desenchufarnos unos días de todo.
Valen: De todo menos de los amigos.
Paula: Obvio.

Se suben al auto de Jose y emprenden camino al shopping, entre música y chusmerios, obvio.

Pedro, por su lado, tenía una tarde muy tranquila en su trabajo, no le quedaban casi cosas que hacer, por lo que se la pasó en la oficina de su papá tomando mates con él y charlando de la vida. Obvio que evitando a Jesica, como siempre… Igualmente, ella ya estaba más tranquila, digamos que también lo ignoraba un poco.
Al principio le daba bronca que cada vez que pasaba a su lado bajaba la mirada, haciéndose la pobrecita, la herida, cuando había sido ella la que lo había lastimado a él a más no poder. Pero ahora ya era un tema absolutamente terminado, con Paula era muy feliz y nada ni nadie iban a impedir que así sea.

Horacio: Pepe, si querés anda yendo. Son las 5 recién pero ya hiciste todo lo que te tocaba. (Le sonríe)
Pedro: Genial, gracias pa. ¡Qué hijo eficiente tenés! ¿Viste?
Horacio: (Riendo) Dale payaso anda. Que termines bien el día.
Pedro: Gracias, ¡nos vemos viejo! (Tomando su maletín de la silla y encarando la puerta)
Horacio: Ah, para.
Pedro: ¿Qué paso?
Horacio: No, que te quería preguntar cuando salís de vacaciones. Es decir, ¿Cuándo queda tu casa sola? Así Fede se encarga de cuidártela.
Pedro: ¿Justo a Fede lo vas a mandar?
Horacio: Y si, todos los demás estamos más ocupados que él.
Pedro: Es verdad, después le voy a advertir que la cuide y nada de llenarla de gatos.
Horacio: (Riendo) Son terribles ustedes, no peleen al pedo. Nos vemos mañana.
Pedro: Chau. (Lo saluda con un beso y emprende camino a su casa)

Estaba de muy buen humor ese día, y la música que pasaban en la radio lo alegraba más aún. Toda esa buena energía que lo rodeaba le da más ganas de ver Paula. Llega a su casa, se baña, juega un rato a la play; todo eso esperando a que su chica salga de su trabajo para poder llamarla e invitarla a merendar con él.
Al terminar los tres partiditos de play online con su hermano, que estaba en la casa de Mármol, se desconecta dejándolo enojadísimo por negarle otra revancha. Siempre que Pepe iba ganando se desconectaba antes de que le pidan “un partido más”, no le gustaba perder ni a las bolitas, pero su hermano se re enojaba cuando hacia eso.
Pone la pava para ir preparando unos mates, y la llama a Pau, ya que era el horario de su salida de trabajo y seguramente podría atenderlo para conversar tranquilos.
Escucha unos cuantos tonos y lo atiende el contestador. Raro, capaz se había demorado en salir y por eso todavía no atendía.
Deja pasar 15 minutos, tiempo en el que ya comienza a tomar unos mates solo, y vuelve a intentar. Esta vez escucha 4 tonos y luego la dulce voz que esperaba que lo atienda.

Pau: ¿Hola? ¿Pepe?
Pedro: Si mi amor, soy yo. ¿Cómo andas? ¿Recién salís?
Pau: Todo bien, ¿vos? No, ya salí hace un rato, a las 6 en punto ya me iba de la ofi. ¿Por?
Pedro: Bien también. Ah, porque te llame y no me atendiste antes.
Pau: Ah, puede ser que no haya escuchado el cel porque con las chicas teníamos la música fuerte en el auto. (Ríe) Íbamos cantando Arjona a los gritos.
Pedro: ¡Pobres peatones! (Contagiado de su risa)
Pau: Si, tal cual. ¿Llamabas por algo en especial?
Pedro: Te iba a invitar a merendar, pero veo que hiciste otros planes. (Le dice con humor)
Pau: Uh, si perdón. No sabía.
Pedro: No hay drama linda.
Pau: Vinimos a hacer las últimas compras antes de las vacaciones. A Jose le faltaba el traje de baño.
Pedro: Ah, la maya… (Ríe)
Pau: No, el traje de baño. (Lo pelea)
Pedro: Okey, ya fue. Siempre me ganas vos.
Pau: ¡Obvio! Bueno, te dejo que me voy a entrar a probar un vestidito que me encanto.
Pedro: Dale, suerte. ¡¡Trata de no reventar la tarjeta!! (Con humor)
Pau: Voy a intentarlo. Besitos.
Pedro: Para, Pau…
Pau: ¿Sí?
Pedro: ¿Y si venís a cenar cuando volves del shopping? Te extraño.
Pau: Yo también. Dale, me encanto la idea. Nos vemos después. Besito.
Pedro: ¡Te amo!
Pau: (Susurrando para que Valen no escuche) ¡Yo te amo más gordo!

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Buen Octubre para todos!!!!! ♥