miércoles, 8 de agosto de 2012

Capitulo 45 ♥


Rocío y Pedro llegan a la casa de Horacio, ya estaban todos allí. Habían quedado en cenar temprano ya que era lunes y al otro día, todos trabajaban y a demás Rocío salía en un vuelo en la mañana temprano.
Se sientan en seguida en la mesa, la comida ya estaba lista, cenan entre risas, anécdotas, principalmente de Rocío que los ponía al día de cómo iban las cosas en Bailoche para sus papás y hermanos.
Rocío: Che, cuando quieran están invitadísimos a pasar unos días en mi nueva casa. Me mude, como Pedro. ¡Nos independizamos primooo! (Chocan los 5 festejando y riendo)
Pedro: Buenísimo. Me tenés pronto por allá eh.
Rocío: No va a haber ningún problema.

Mientras Sonia y Caro lavaban los platos, Horacio los secaba, Luciana y su esposo acostaban a los chicos, ya dormidos, en la pieza de su abuelo, Rocío y Pedro preparaban café para hacer una sobre mesa. Cuando estaba todo listo ubican las tazas y demás en la mesa del living para seguir las charlas en los sillones, estando más cómodos.
Mientras los demás terminaban sus tareas Pedro y Ro quedan solos, dándole la chance a su prima de indagar que pasaba con Pau.
Rocío: ¿Y? ¿Qué onda con Pau? No me contaste al final que pasó después de llevarle el vaso.
Pedro: De todo (Le dice riéndose). Bueno, digamos que acomode mis ideas, y si, me encanta. ¡Pero vos sh eh!
Rocío: ¡¡Ay que amor!! Si, obvio que no digo nada.
Pedro: ¿Y viste el día que te quedaste a dormir de la tía que yo me había ido al cine?
Rocío: Ajam.
Pedro: Bueno, vimos una de terror y después Pau tenía miedo y a la noche me llamo y fui… Y nos besamos. (Dice bajando la mirada)
Rocío: ¡Ay nono! ¡Qué amor! Bueno, espero que cuando vengas a Bariloche lo hagas con Pau eh.
Pedro: Ojala. Ahora quedamos en hablar para aclarar las cosas bien.
Rocío: ¿No hablaron?
Pedro: Estábamos por hablar cuando vos llamaste. (Se rie)
Rocío: ¡¡Ay no!! ¡¡Me muero, perdón!!
Pedro: No pasa nada, ya se va a dar.
Rocío: ¡¡No!! No esperes llegas y vas a hablar con ella.
Pedro: Si, tenes razón.
Rocío: ¡Ay me encanta verte así! Te deseo lo mejor con ella primo.
Pedro: (En voz baja le dice) Gracias, pero sh que ahí vienen los demás. (Ahora con un volumen de voz para que todos escuchen) ¿Qué me decías del Cerro Otto Ro?
Rocío: Ah, que hicieron una nueva posta de culi patín que tenés que conocer. Es genial.

Terminan de beber su café o su té, y se van yendo cada uno a su hogar. Todos se despiden afectuosamente de Rocío, le desean buen viaje y le mandan muchos saludos al resto de la familia que estaba en Bariloche.
En el viaje de vuelta Rocío le vuelve a recordar a Pedro que ahora llegaban y tenia que ir a verla a Pau.
Pedro: Si, no te preocupes. Soy el que más ganas tiene de hablar. ¡Pero tengo unos nervios!
Rocío: Igual, te digo… Consejo de prima, y de mujer. A veces las palabras sobran y lo que más valen son los actos.
Pedro: Si, tenés toda la razón. Voy y le como la boca. (Sonríe)
Rocío: ¡¡Vamos!! Ese es mi primo. (Ríe a carcajadas y lo abraza)

Pedro entra el auto en su casa y le deja las llaves a Rocío para que entre y va directo a lo de Paula. En el camino se da cuenta que era tarde, mira su reloj y marcaba las 12:20 de la noche, y Paula trabajaba. Empieza a dudar a mitad de camino. Comienza a regresar hacia su casa, pero algo lo hace detener, y ese mismo “algo” hace que vuelva sobre sus pasos, ahora más decidido que nunca. No importaban horarios. No importaban los nervios. Solo importaba lo que su corazón dictaba.

Paula estaba en su casa, desvelada, tratando de ver una película que había enganchado en el cable pero su mente viajaba y solo podía pensar en Pedro. En él, en la relación que lo unía a él. En cómo habían cambiado las cosas. Y en que no tenía nada claro. Siempre estaba presente ese temor de que si le demostraba algo de lo que sentía, él se enganche para terminar de olvidar a Jesica. Miedos, dudas, inseguridades y más dudas.
El sonido del timbre interrumpe sus pensamientos.
Así como estaba, en musculosa y short se dirige a la puerta a ver quién era a esa hora. Al ver por la mirilla de la puerta que se trataba de Pedro se alegra, pero a la vez se pone nerviosa. ¿Qué haría a estas horas por su casa?
Sin pensarlo más le abre la puerta.

Tal como había ido pensando todo el camino desde su casa hacia lo de Pau, apenas abre la puerta la agarra por la cintura llevándola hacia adentro de la casa y cerrando la puerta de un empujoncito con el pie, dejándola contra la pared, anonadada.
Se miran fijo a los ojos y nuevamente Pedro es el que avanza e impacta sus labios contra los de ella; esta vez con más seguridad que la primera, aquella noche en que encontraron a Morito.
Ella solo se deja llevar por lo que siente, por lo que desea más, por lo que su corazón le dicta, y sigue el beso. Entrelazando sus dedos en el cabello de él, para acercarlo más a ella. Disfrutando del momento. Queriéndolo con todo su corazón.
Pedro por fin se siente más liviano al llevar a cabo la acción que su corazón le pedía, ya desde hace un tiempo. Se sentía plenamente feliz y no quería que esa sensación, que tenia al estar con ella, se terminara nunca. 

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Y la charla no vino nunca no llego ♪ Jajaja! 
Igual mejor así, no?
A veces las acciones, las miradas o las demostraciones sinceras, de los sentimientos más profundos son mucho más útiles que un par de palabras que a veces se las lleva el viento.

Espero les haya gustado el capitulo. Muchas gracias por leer. ♥

Agos.

martes, 7 de agosto de 2012

Capitulo 44 ♥


Paula solo lo miraba sin saber tampoco que decir. ¡Qué situación más incomoda!
Pedro: Bueno, lo de anoche…
Y en ese momento comienza a sonar el celular de Pedro. Con cara de muy pocos amigos y sin mirar quien era amaga a cortar, pero Pau interrumpe su acción.
Paula: Atende Pepe, por ahí es algo importante.
Pedro: No. Si es importante llamaran de nuevo. Bueno, te decía: Lo de anoche, obvio que…
Vuelve a sonar el celular.
Pedro: La puta madre.
Paula: (Ya riéndose de la situación) Atende, debe ser importante. A demás si llaman a cada rato tampoco podemos hablar tranquilos.
Pedro asiente y tomando su celular presione el botón verde y se lo lleva a su oído.

(Comunicación telefónica)
Pedro: Hola.
Rocío: Primo, ya estoy lista para ir del tío Horacio. ¿Dónde andas?
Pedro: Ah, sí. Me re había olvidado. (Dice esto mientras se llevaba una mano a la nuca, despeinándose, nervioso) Em, estoy acá a la vuelta. En lo de Pau. Ahora voy.
Rocío: Ups. Perdón si interrumpí algo. Después me tenés que contar eh. Pero te llame porque recién llamo Luciana al teléfono de línea de tu casa preguntando si ya íbamos.
Pedro: No pasa nada, no te preocupes, ya voy.
Rocío: Dale, te espero.

Paula: ¿Tenias planes?
Pedro: Si, vamos a comer de mi viejo con Rocío y todos mis hermanos para despedirla que se va mañana.
Paula: Ay, que rápido se va.
Pedro: Si, vino poco tiempo. Perdón Pau. Vamos a tener que posponer la charla porque me dijo que mi hermana Luciana ya nos estaba apurando.
Paula: Si, no hay drama anda. Mandale besos a todos.
Pedro: Gracias y discúlpame.
Paula: No pasa nada. Por algo las cosas se dan así. Ya será el momento. Pasala lindo Pepe.
Pedro: Gracias linda. Nos vemos.

Se despide de Moro primero, jugándole un poquito para después darle un fugaz beso a Pau en la comisura de su boca. Acción que la deja helada, siempre la sorprendía.

Pasando a buscar a su prima por su casa se dirigen a la de su padre, en Mármol. ¡Como le gustaba ir a Mármol!, volver un rato a su barrio. Todo allí lo hacía recordar a su mamá, quien ya hace más de dos años no estaba físicamente pero siempre presente para él, en su corazón.
Tal vez estar allí, lo ayudaba a acomodar aún más sus ideas y luego poder hablar mejor con Pau. Y tal vez podía contarle a alguna de sus hermanas lo que le pasaba para que lo aconsejen.

Pau, por su parte, apenas se queda sola vuelve a llamar a su amiga Jose.

(Comunicación telefónica)
Jose: Hola loquitos. De nuevo.
Pau: No, ahora soy yo sola. Hola amiga.
Jose: Hola loquita. ¿Qué hacia Pedro ahí?
Pau: No se, vino.
Jose: Mmm, ¿en qué andas? Siento que me estoy perdiendo de algo.
Paula: Ponele que sí.
Jose: Ay, dale. ¡Larga!
Paula: Em, bueno. Nos besamos.
Jose: ¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!!!!!
Paula: Para, loquita. Me vas a dejar sorda. (Le dice a su amiga entre carcajadas)
Jose: Y vos me vas a matar de un infarto ¡¡¿Cómo me lo decís así no más?!!
Paula: Bueno, es que si no me da vergüenza.
Jose: Vergüenza es robar nena. Contame. Contame. ¿Recién? ¿Cómo fue?
Paula: No, anoche.

Le cuenta a su amiga todo lo que paso. Jose no paraba de gritar de emoción.

Jose: Yo te dije que había onda. ¡Ayyy que felicidad me da!
Pau: Si, bueno. Tranquila. Igual quedamos en hablar para ver que hacíamos. Hay una amistad de por medio.
Jose: Pero déjense de hinchar. Llévense por lo que de verdad sienten desde que se conocieron.
Pau: Ay, tengo un miedo… Pero a la vez estoy tan feliz. No puedo creer lo que pasa.
Jose: Tranquila, en serio. Deja que todo vaya surgiendo.
Pau: Si, tenés razón. Gracias amiga. Ah, y no le digas nada a las chicas. Como todavía no se qué va a pasar, mejor que no les digamos nada a los demás. Yo creo que Pepe tampoco les va a decir a los chicos.
Jose: Obvio. Muere acá. Ay, estoy tan contenta por vos amiga.
Pau: Sos una tierna. Muchas gracias. Me voy a darle de comer a Moro.
Jose: ¿Quién es Moro?
Pau: El perro que te dije que era lo que hacia el ruido.
Jose: Ah, ¿Te lo quedaste? Que amor. Después lo quiero conocer.
Pau: Si, prontito lo ves seguro. No sabes cómo lo quiere a Pedro. Apenas entro hoy en casa lo empezó a saltar contento.
Jose: Y bueno… Reconoce a la madre y al padre.
Pau: ¿Qué decís amiga? (riéndose) Nada que ver.
Jose: Ay, sos tan tierna cuando te pones en negadora de lo obvio. SE ENCANTAN.
Pau: Ojala sea así. Bueno, me voy que Moro se está comiendo el almohadón, le tengo que dar la comida.
Jose: Dale. Nos hablamos. Besote. Suerte.

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Bueno, mañana rindo inglés y AHHHHHHH soy el horror. u.u (Tenía que hacer mi descargo)

Espero les guste el cap. Besulis a todos. ♥

Grazie per tutto. (Aguante el italiano, que inglés ni inglés jajajaa)

lunes, 6 de agosto de 2012

Capitulo 43 ♥


Paula llega a su casa, elije un rincón para el colchón del perrito y sus alimentos, y lo deja sobre se nueva camita. Se queda mirándolo pensando un nombre… ¿Negrito? Porque era todo negro… Malísimo. ¿Roco? Nah. Debía ser un nombre corto, eso sí. Mientras seguía pensando suena el timbre de su casa.
Se acerca a la puerta al grito de “¿Quién es?”, del otro lado se escucha un “Yo, Pedro.” En ese instante comienza a ponerse nerviosa, grita “ya va” y corre a un espejo a arreglarse un poco su pelo desordenado.
Le abre la puerta y el perrito se acerca a saludarlo moviendo la cola de contento.
Pau: Creo que ya te reconoce. Fuiste su salvador.
Pedro: Ay, qué lindo es. Pero sigue sucio, ¿querés que lo bañe?
Pau: No, no se puede. Gracias igual. Porque le puse la pipeta para que se le salgan las pulgas o garrapatas que pueda tener. En unos días recién lo puedo bañar.
Pedro: Ah, no sabía. ¿Y ya le elegiste nombre?
Pau: Estaba en eso cuando llegaste. Pensaba que quería un nombre corto y fuerte.
Pedro: Hercules. (Dice en modo de broma)
Pau: Nooooooo, Pedrooooo.
Pedro: Buenoooooo, Paulaaaaaa.
Ambos se ríen a carcajadas.
Pau: ¿Qué hacías vos? ¿Qué te trajo por acá?
Pedro: Recién volvía del trabajo y quería ver como andaban vos y el cachorrito. Ah, y además hoy me la cruce a Jose cuando pare en un kiosko cerca del jardín donde trabaja ella y me dijo que te comente para hacer este finde la fiesta de despedida de Barby. Porque el otro ya son las fiestas.
Pau: Uh, si. Ya se me estaba pasando. Banca que la llamo a Jose, ponemos en alta voz y organizamos.
Pedro: Dale.

Llama a su amiga y antes de ponerla en alta voz le avisa que esta con Pedro para que no meta la pata. Se acomodan en el sillón y comienzan a charlar.

Paula: Listo, ahí nos escuchamos los tres.
Jose: ¡¡Hola chicos!!
Pedro y Pau: Holaaa.
Jose: No hablen a la vez tontitos. Bueno che. ¿Quién pone la casa? (Dice largando una carcajada ya que no iba a proponer su casa)
Pau: Ok, vengan a la mía. Sino nadie va a ceder.
Pedro: Jose, Pau te está sacando la lengua.
Pau: ¡¡¡Mentira!!! No le creas Joo.
Jose: Ay son dos nenes. (Risas) Bueno y ¿qué día? ¿Viernes o sábado?
Pau: el sábado mejor.
Jose: Ok, genial.
Pedro: ¿Y con la comida como hacemos?
Jose: ¡¡Que detalle se nos escapaba!!
Pau: Em, la casa la pongo, pero cocinando soy el horror.
Pedro: Tranquila. Lo sabemos.
Al haber estado escuchando los dos del mismo teléfono y para que Jose escuche bien también, estaban con las cabezas muy juntas hablando. Al tenerlo cerca aprovecha y por lo que dijo le pega suave en su hombro. Jose se ríe del otro lado del teléfono.
Pedro: Buenoooo, tu amiga me pega Jose.
Jose: (Riéndose) Me imaginaba que estaba pasando algo así. Bueno, sino pedimos pizzas y listo, ¿no?
Pau: Si, va a ser lo mejor. A demás así después no me quedan los platos sucios acá.
Pedro: Pancha.
Pau: Callate.
Jose: Bueno chicos. Los dejo para que peleen tranquilos. (Risas) Nos hablamos después Pau.
Pau: Dale. Besos amiga.
Pedro: Chauuuuu.

Cortan y seguían con la cabezas juntas a lo que Pau sintiéndose incomoda se aleja, pero Pedro la agarra se la cintura y la abraza. El cachorro comienza a ladrarles.
Pedro: Ah, no. Encima celoso. No te olvides que yo te rescate. Pau te tenía miedo. (Le levanta a upa mientras decía esto)
Pau: Hablale bien, pobrecito. (Y se lo saca de las manos para tenerlo ella)
Pedro: Elegile un nombre al pobrecito.
Pau: Estaba entre Narco y Moro.
Pedro: Pau, lo matas. Ahora si digo pobrecito.
Pau: ¡Son lindos nombres!
Pedro: Prefiero Moro eh. Narco suena... Mal. No sé, no pega.
Pau: Em, bueno. Está bien. ¿Te gusta Morito? (Le dice al cachorro el cual le mueve la cola) Si, mira… Le gustó.
Pedro: Te mueve la cola porque le hablas. Que sabe lo que dijiste.
Pau: Callate Pedro. Yo se que él me entiende.
Pedro: Okey. Nosotros nos debíamos una charla, ¿no?
Pau: Si, es verdad. (El estomago se le revuelve, su corazón empieza a latir a mil por hora. Miedo, sentía al tener que enfrentar sus sentimientos)
Pedro: Em, uf. No sé por dónde empezar...

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Capitulo dedicado a @CandidaColombo :) Gracias por siempre leer y comentar la nove. ☺

Besulis para todos y todas! (?

GRACIAS TOTALES. ♥

domingo, 5 de agosto de 2012

Capitulo 42 ♥


Lunes por la mañana. Pedro escucha el sonido de su despertador pero no podía reaccionar. Lo pospone para dormir al menos 15 minutitos más, pero en vez de dormir se queda pensando en lo que había pasado anoche con Pau, y en qué le diría cuando hablaran.
Definitivamente debía confesarle que ella le gustaba, y la quería de manera especial, no como a Valen, Barby o Jose; pero no era nada fácil… Nunca se le había hecho muy fácil poner sus sentimientos en palabras.
Nuevamente suena el despertador sin que haya podido volver a dormir ni siquiera un ratito más por culpa de sus pensamientos, no paraba de maquinar.
Se levanta, se viste, desayuna y se comunica con su prima.

(Comunicación telefónica)
Rocío: ¿Hola?
Pepe: Hola prima. ¿Cómo andas? ¿Te desperté?
Rocío: No, la tía se levanto hace una hora y me desperté con ella.
Pepe: Ay, ¡que divertido!
Rocío: si, muy. (Dice irónica)
Pepe: (Riéndose) Bueno, paso por ahí en 5 minutos para dejarte las llaves de casa, ¿dale?
Rocío: Si, así armo mi bolso ya. Me voy mañana. Que rápido se paso.
Pepe: Si querés quedarte unos días más sabes que yo tengo cero problemas.
Rocío: Gracias. Pero extraño…
Pepe: Ah, ya se, extrañas a ese chico que me dijiste que estabas conociendo.
Rocio: Si.
Pepe: Bueno, ahí voy.
Rocio: Dale. Ah, para. Me dijo tu papá que a la noche nos juntamos todos a cenar en su casa, allá en Mármol, para despedirme de todos. ¿Vas, no?
Pepe: Ah, dale. Obvio. Ahí voy para lo de la tía, no vemos.

Pedro le alcanza las llaves a su prima y saluda rápidamente a su tía para luego salir en marcha a su trabajo. Cuando llega saluda a su padre quien le comenta de nuevo sobre la cena de esa noche, a lo cual Pedro le dice que Rocío ya lo comento y que obvio que iría.
Como todos los lunes supervisa que todos estén comenzando a armar los videos y las fotos de las fiestas que habían cubierto en el fin de semana que acababa de terminar. Por suerte todo marchaba bien. Y también, por suerte, no tuvo que verla mucho a Jesica.

Por su parte, Paula esa noche no duerme del todo bien, el perrito lloraba a cada rato, y era entendible, era cachorrito y no sabía ni donde estaba. Ya se acostumbraría.
Cuando suena su despertador se levanta, desayuna y tras una ducha sale camino a la veterinaria con el perrito para que lo revisen y le digan bien que debía comer y demás consejos de cómo cuidarlo bien.
El veterinario le dice que era un machito y estaba muy sano, le da una libretita de vacunas para que se las vaya poniendo ya que no tenía ninguna.
Le compra un collar y una correa para luego enseñarle a pasear de esa forma por la calle. Le compra un potecito con dos huequitos para poner su agua y comida. También compra alimento y un almohadoncito para que duerma allí.
Para suerte del perrito, lo dejaron en la casa de Pau, ella se iba a encargar de cuidarlo y malcriarlo.
Una vez con todo eso cargado en su auto se dirige a la casa de su mamá y le cuenta la historia de cómo llego el perrito a su poder, exceptuando la parte en que Pedro se quedo con ella porque tenía miedo y terminaron besándose, obvio.

Pau: Porfi ma, mientras laburo. A penas salgo lo paso a buscar.
Ale: Esta bien, dale, anda. Pero hace que se acostumbre a quedarse solito, porque si crece mucho no lo vas a poder andar trasladando todo el tiempo.
Pau: si, es verdad, igual el veterinario me dijo que va a quedar chuquitito. ¿No es hermoso?
Ale: Si, es un divino. ¿Cómo le pusiste?
Pau: Mmm, todavía no le puse ningún nombre. No sé, estoy indecisa.
Ale: Sos indecisa.
Pau: ¡Bueno eh! Cuando llego a casa me pongo a pensar y ya lo defino.

 Se dirige a su día de trabajo el cual pasa sin muchos inconvenientes, solo debía organizar unas fotos que ya habían tomado hace una semana y nada más. Mañana arrancaría a armar una nueva producción, esta vez con la modelo Zaira Nara.
No la conocía mucho pero era una chica muy bella y joven, iba a prepararle muchas cosas lindas para que se luzca en las fotos.
Ya siendo la hora de poder marcharse, sale de la oficina camino a la casa de su mamá a buscar al cachorrito.

Ale: Hola hija. Es un santo. Ya me compro totalmente.
Pau: ¿Viste lo que es? Lo único que anoche me volvió loca. Lloro mucho.
Ale: Si, me imagino. A todos los perritos les pasa lo mismo la primera noche en una casa ajena. Que maldad tirarlo, si es hermoso.
Pau: Si, es verdad. Y que suerte que lo dejaron en casa que yo lo voy a cuidar con mucho amor.
Ale: Eso es verdad. Y vas aprendiendo a tener una vida bajo tu responsabilidad para cuando seas madre.
Pau: Ay mamá. Falta igual para eso. Ni siquiera novio tengo.
Ale: No te preocupes que ya va a llegar el indicado.
Pau: Si, gracias.
Ale: Ah, hija, navidad lo vamos a pasar acá, en mi casa… Y Año nuevo en lo de tu padrino. ¿sí?
Pau: Ah, sí, te iba a preguntar y ya me estaba olvidando de nuevo. Genial. Faltan solo dos semanas! Tengo que ir a comprar regalitos urgente.
Ale: Entre los grandes capaz que hacíamos tipo un “amigo invisible” para cada uno comprarle a una sola persona.
Pau: Ah, muy buena idea. Después avísame quien me toca.
Ale: Delfi va a hacer el sorteo, así ninguno sabemos a quién le todo el otro y nos sorprendemos ese día.
Pau: Ah, buenísimo. Entonces después hablo con ella. Y creo que voy a robar la idea para hacerla entre mis amigos. (Dice riéndose)
Ale: Y sí, hay que economizar un poco. A demás es divertido.
Pau. Tal cual. Bueno, me voy ma. Gracias por cuidarlo. Te quiero.
Ale: Yo más hija. Nos vemos pronto.


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Este capitulo extra large se lo dedico a una cumplañera () Espero hayas tenido hermoso día y le termines aun mejor. Besotes y gracias por leer.


Y tambien va dedicado a @MayBarrientos quien se hace llamar mi fan aunque no le creo. TE QUIERO MUUUUCHO AMI ♥ Gracias por todo.

GRACIAS A TODOS!!!!


sábado, 4 de agosto de 2012

Capitulo 41 ♥


Solo se dedicaron una mirada y volvieron a acomodarse. Ella entre sus brazos, él abrazándola.
El corazón de Pau latía rápidamente, aún no caía en lo que había pasado, y no hablaba para no embarrar las cosas. Se moría por saber que pasaba por la cabeza de Pedro ahora y que había pasado en el momento en que se decidió a besarla. Estaba contenta pero tenía miedo. Miedo por la amistad que habían formado estos años. No eran los más unidos del grupo, tal vez, pero siempre habían cuidado la amistad, cuando en otras oportunidades, había surgido esto que les pasaba. ¿Que harían ahora?
Pedro estaba más relajado, se sentía cómodo frente a la reacción de Paula. Él ya se esperaba el cachetazo cuando se acerco para besarla. Pero obviamente también pensaba en la amistad que tenían, que habían formado en estos años y que ya una vez habían preferido no arruinarla.
Sabía que Paula le encantaba, pero era tan difícil tomar la decisión de continuar con eso que habían empezado esa misma noche, o de hacer como si nada hubiera pasado y continuar con la amistad. Ya tendrían tiempo para hablarlo. Ahora lo mejor era disfrutar de tenerla en sus brazos y eso iba a hacer.
Paula pensó lo mismo, tendrían que hablar, pero no ahora, ahora quería disfrutarlo aunque sea un ratito más, antes de tener que volver a la realidad.

Pau ya se estaba quedando adormecida sobre el pecho de Pedro cuando de pronto sienten un ruido, el mismo que Paula había estado escuchando cuando estaba sola, se levanta sobresaltada y lo mira con ojos de preocupación.
Pedro: Sonó como del frente. Voy a ver.
Paula: Ay si, por favor. Cuidado Pepe.
Pedro: Tranquila linda. (Le dice sonriéndole)
Paula se muerde el labio inferior ante lo que Pedro le dice, se queda embobada. Deseaba con toda su alma que esa noche no fuera un sueño del podría despertar en cualquier momento.

Pedro sale de la habitación hacia la puerta de la casa de Pau, la abre y mira para ambos lados... Dentro del terreno había una caja. Algo dentro de ella se movía. Un poco temeroso pero suponiendo de que se trataba se acerco a ella.

Paula adentro esperaba ansiosa por saber que pasaba, y Pedro que se demoraba. Ya estaba poniendo nerviosa. Cuando se había decidido a salir a ver qué pasaba, escucha que Pedro cierra la puerta de entrada de su casa, y luego oye sus pasos por el pasillo que conducía a la habitación.
Antes de abrir la puerta de la misma, Pedro se detiene y le habla:
Pedro: Cuando veas qué era lo que no te dejaba dormir te vas a morir… Y no de susto.
Luego de decir esto entra a la habitación con una caja de cartón en sus manos, se acerca a Pau y hace que dirija su mirada al interior.
Pau: Ay. No te puedo creer. Un perrito. Ay, es muy chiquito y tiene frío.
Pedro: Es hermoso. ¿Viste? Se ve que alguien lo abandono en la puerta de tu casa.
Pau: Ay mi cosita. (Dice mientras lo levanta en brazos.) Mañana lo llevo a un veterinario para que lo revise y obvio que se queda conmigo.
Pedro: Ah, no. Yo lo quería para mí.
Pau: Lo dejaron en mi casa nene. (Enojándose, ama los animales)
Pedro: Ufa, bueno. Te lo regalo… Era chiste tonta. (Larga una carcajada viendo que Pau se había enojado en serio, y la abraza)
Pau: Creo que tiene hambre, mira como me chupa el dedo.
Pedro: Si, es verdad. Podríamos darle un poquito de leche. ¿Tenés?
Pau: No, se me termino hoy. Mmm. Voy a buscarle un poquito de agua al menos.
Pedro: Para. En casa tengo leche, báncame que voy a buscar. ¿Dale? Porque es muy chiquitito, no creo que coma cosas solidas o tome agua. Seguro se lo sacaron a la mamá y lo tiraron.
Pau: Es verdad, pobresito. (Dice abrazando al cachorrito que aun temblaba) Bueno, anda a buscar la leche y yo voy a buscar alguna frazadita o trapo que no me sirva, para ponerle en la cajita y que este más calentito. Siendo tan bebé debe extrañar el calor de su mamá.

Pedro la mira tiernamente como abrazaba al cachorro. ¿Cómo podía ser tan buena, tan linda?
Va a su casa y vuelve con una botella de leche entera para que se la quede Pau y se la pueda dar al perrito hasta que vaya a la veterinaria y le  digan que le podía dar para alimentarlo.
Cuando entra a la casa de ella la ve arropando al perrito en la cajita de cartón, se acerca sin hacer ruido y la abraza.
Pau: Ay me asustaste. (Se pone toda colorada, seguía muriendo de vergüenza ante estas demostraciones repentinas de Pedro.)
Pedro: Perdón, fue un impulso. Creo que después vamos a tener que hablar, ¿no? Digo de esto que paso…
Paula: Si, después. (No estaba muy segura ella de querer hablar ya) Por ahí es mejor mañana, ¿no? Ahora estoy muerta de sueño.
Pedro: Si, tenés razón. Bueno, te dejo con el perrito y me voy a mi casa… Cualquier cosita me llamas y vuelvo a venir eh. Buenas noches.
Paula: Muchas gracias, en serio Pepe. Te quiero.
Pedro: No agradezcas, cuando me necesites estoy. Te quiero… Mucho.

Pedro apoya suave y fugazmente sus labios sobre los de Paula y se marcha a su casa.




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Dedicado a @VickyCivitelli ... Lo prometido es deuda. Gracias por ser una fiel lectora ;)

jueves, 2 de agosto de 2012

Capitulo 40 ♥


Paula llega a su casa, cierra todo bien, ya que por más que había logrado distraerse en la cena ahora que se encontraba sola en su hogar volvía a estar asustada y recordar la película. Le podrán decir, exagerada, miedosa, cagona, lo que sea… Pero, ¿quién no se traumo alguna vez con alguna película de terror?
Se hace un té, agarra un libro de la biblioteca para distraerse un poco y que le agarre sueño, y se acuesta.
Ya en la cama, lee dos capítulos y comienza a bostezar, cierra el libro, lo apoya sobre la mesita de luz, apaga el velador.
Al rato comienza a escuchar ruidos raros, cuando prende la luz de nuevo, solo escucha silencio. Vuelva a apagar y acomodarse para dormir de una vez, pero de nuevo escucha ruidos. Ya se estaba poniendo muy nerviosa. Tenía miedo de verdad. Maldita película.
Sabía que un poco era que se estaba haciendo la cabeza, que podía ser algún gatito por el patio, o alguien que pasaba por la calle, pero tenía miedo. ¿Si había entrado alguien a su casa? Un fantasma no creía que fuera. Pero ya no sabía que pensar. Deja la luz prendida y lee un poco más del libro, cuando ya la vista se lo borroneaba de sueño, lo deja de nuevo y vuelve a apagar la luz. Se duerme.
Una hora llevaba durmiendo cuando de nuevo escucha un ruido. Se despierta sobresaltada, enciende la luz y agarra su celular. Estaba aterrada, no iba a llamar a la policía porque no sabía bien que pasaba, y no se animaba a salir de la pieza a mirar. Piensa a quien puede llamar, la única persona cerca y que podía llegar rápido era Pepe. Marca su número rápidamente, sin pensar más.
Pedro: (Con toda la voz de dormido) ¿Hola? ¿Quién es?
Pau: (Con la voz agitada del susto y casi en susurros) Pepe, soy yo. Pau.
Pedro: (Despertándose rápido al oírla rara) Pau. ¿Qué pasa? ¿Estás bien?
Pau: No, tengo miedo. Y escucho ruidos hace rato y no me animo a salir a ver qué pasa… ¿Podrás…
Pedro: Ya voy para allá, voy por la calle, ¿no?
Pau: Si, porfa. Gracias.

Pedro se viste rápido con lo primero que encuentra. Ahora él también estaba nervioso. Da la vuelta manzana casi corriendo.
Cuando llega frente a la casa de Pau toca el timbre y se queda esperando que esta le abra.
Paula oye el sonido del timbre se pone algo en los pies y corre hacia la puerta todavía muy asustada. Por la mirilla se asegura de que sea Pedro quien había tocado y al verlo ahí parado se relaja un poco. Abre y se lanza a sus brazos.
Paula: Gracias. Tenía mucho miedo. Escuchaba ruidos de por acá. Vení, pasa, dale.
Pedro: Tranqui, tranqui. Ya estoy acá. (Vuelve a abrazarla hasta que siente que se tranquiliza un poco)
Paula: (Mirándolo a los ojos) Gracias en serio. Tenía mucho miedo.
Pedro: ¿Ya estás un poco mejor?
Paula: Si.
Pedro: Vení, vamos a sentarnos acá que me quedo un ratito a ver si siguen los ruidos. (Le señala el sillón)
Paula: ¿No te molesta ir a mi pieza? Así si hay ruidos de nuevo, allá se que se escuchan y ahora que estoy con vos me acompañas a ver que es.
Pedro: (Entusiasmado por terminar en la pieza de Pau, algo que no pensaba que suceda) Dale, vamos.

Pau se acuesta del lado que siempre duerme y palmea el lugar que queda a su lado para que Pedro se siente. Prende la tele y pone el canal de música como para que haya un poco de ruido. El estar solos y en silencio la puso incomoda, se dio cuenta que inconscientemente, sin planearlo, había terminado en la habitación, en su cama, con el chico que le gustaba. Nervios.

Pedro: Che, pero baja un poco la tele que si hay ruido no los vamos a escuchar para ver que es.
Pau: Ah, sí, tenés razón. Ay vos mañana trabajas y yo te tengo acá por un ruidito, perdón.
Pedro: No pasa nada, mientras sume. (Le guiña el ojo)
Pau: Que hincha. Ya te dije que no estoy enojada en serio, pero me tenía que cobrar lo de tu enojo por mi broma telefónica.
Pedro: Bueno, listo, ya te la cobraste eh. (Le sonríe)
Paula: Que bobis.
Pedro: Che, ¿había ruidos o tenias miedo por la película todavía vos?
Paula: (Frunciendo el ceño) Había ruidos en serio… Pero convengamos que la película ayudo bastante. No me podía dormir.
Pedro: (Riéndose) Ay Dios. Yo no sé cómo te puede asustar tanto. Es una peli.
Paula: ¡¡¡Pero pasaban cosas horribles!!! Basta, no me hagas acordar que me da miedo de nuevo.
Pedro: Ay que tonti sos eh.

La abraza y le da un beso en la frente. Se quedan así abrazados bastante tiempo. Ella apoyando su cabeza en el pecho de él. Él acariciando su pelo. Estaban tan cómodos así, juntos, sin tener que rellenar silencios con palabras sin sentido.

Pau levanta su cabeza como queriendo enderezarse pero Pedro no la suelta del abrazo, levanta su cabeza, lo mira y le sonríe. Se miran a los ojos, sus miradas hablan. Se cuentan cuanto se quieren, cuando se desean.
Pedro no resiste más, deja su miedo al rechazo de lado, acorta la distancia que quedaba entre ambos, presionando sus labios en los de Pau.
Ella, al contrario de lo que él temía, le responde el beso al instante, levantándose un poco para quedar frente a él y abrazarlo también como él lo hacía.
Ninguno de los dos se alejaba, no tenían ni la más mínima intención de hacerlo. Era muy loco lo que les pasaba, pero ahora solo querían disfrutar de ese hermoso beso y no pensaban en más.

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AMENME! Ah :P
Bueno, me costo bastante escribirlo. Quería que quede "especial". No se si lo logre. Espero les guste.

GRACIAS por leer siempre!

Iba a dedicar este cap a varios que creo lo merecerían pero se que me voy a olvidar de alguien así opte por dedicárselo a TODOS los que lo lean. :)


miércoles, 1 de agosto de 2012

Capitulo 39 ♥


Salen todos juntos de la sala. Pau seguía muerta de miedo. Van al baño porque encima la película había durado 2hs y con toda la gaseosa que habían tomado ya no aguantaba más ninguno.
En el baño de mujeres había fila, como siempre. Mientras esperaban, charlaban.
Pau: Ay Dios. Qué película horrible. No se me dejan de venir imágenes a la cabeza. La próxima que quieran ver una de terror no cuenten conmigo. Me hace mal.
Jose: Ay, siempre tan exagerada Pauchi.
Valen: Si, tranqui. Ahora comemos todos juntos, boludeamos un rato y ya te olvidas de la peli.
Pau: Eso espero. ¿Ustedes no tienen miedo de dormir solas ahora?
Jose: Y… Un poco. (Dice riéndose) Pero bueno, es una peli no más. No es verdad.
Pau: Pero me trauma igual.
Valen: Bueno, basta no la pienses más, así te la olvidas para cuando tengas que dormir. Dale, pasa por ese que se desocupo. (Le dice señalándole uno de los cubículos del baño del cual salía una niña)

Se juntan todos de nuevo fuera de los baños. Y comienzan a caminar por el shopping, miran un poco de vidrieras, haciendo tiempo para cenar en McDonald’s.
Pedro todo el tiempo trataba de acercarse a Pau. De hablarle. De abrazarla pero seguía ignorándolo.

Herni: Parece que no va a aflojar fácil la flaca eh.
Valen: Y me parece bien, ¿como le vas a decir chueca frente a todos?
Paula: Y lo siguen repitiendo.
Jose: (Riéndose) Bueno, pero sos una susceptible che. (A Pedro) La remas un cachito más y ya te perdona. (Guiñandole el ojo)
Pau: Y la otra me trata de fácil. Que amigas…
Juampi: (Tratando de contener una carcajada) Cuando te haces la enojada sos tan graciosa.  ¿Qué hora es? Yo ya estoy con hambre eh.
Pedro: Si, yo también.
Valen: (Sacando el celular para ver la hora) Emm, las 9 y media. Podríamos ir yendo.
Pau: Dale. Yo también ya tengo hambre.

Se encaminan al Mc, piden sus combos favoritos y se sientan todos en una mesa a cenar.
Santi: ¿Ya se te paso el cagaso Pochita? (Le dice riendo).
Pau: No. Basta. (Fulminándolo con la mirada) Ya les dije a las chicas que no vengo ni loca la próxima que quieran ver uno de terror.
Pedro: Dejala tranquila. Así se olvida la peli. Hagamos ronda de chistes.

Todos cuentan sus chistes favoritos, se ríen un rato mientras terminan de comer. Paula se sentía agradecida de la propuesta de Pedro, así se estaba distendiendo bastante, ya se acordaba menos de la peli.
Ya llegando la hora de que no quedaba nadie en el patio de comida, deciden levantar campamento, por así decirlo, para volver cada uno a su casa. Al día siguiente todos trabajaban.
Vuelven distribuidos en los autos de la misma manera que a la ida, es así que Pau volvió con Jose y Pedro. Primero dejo a su amiga en su casa y luego se encamino hacia la suya y la de Pedro.
Iban en silencio, y de esa forma llegan hasta la casa de él. Pau seguía haciéndose la enojada. Estaciona y se queda esperando que Pedro se baje para pegar la vuelta manzana e irse a dormir pero él se queda mirándola y esperando que ella le devuelva la mirada.
Como Pau ve que no se movía, finalmente lo mira.
Pau: ¿Qué esperas?
Pedro: Esperaba que me mires para poder pedirte disculpas mirándote a los ojos. ¿Me perdonas?
Pau: (No se resiste a su ternura) Si, ya te dije que sí. Igual me molesto mucho. Nunca ninguno de los chicos se había dado cuenta de ese detalle.
Pedro: Es que soy muy detallista yo. Pero que seas un poquito chuequita no significa que no seas hermosa.
Pau: (Poniéndose nerviosa antes los halagos de Pepe) Dale, deja de hacerte el vivo y baja.
Pedro: Ufa. Bueno, nos vemos mañana. Que sueñes lindo.
Pau: Buenas noches.

Pedro llega y se acuerda de su prima. Lo iba a matar. Ya eran como las 12 de la noche y ella no había podido entrar. La llama a su celular.

(Comunicación telefónica)
Rocío: ¿Hola?
Pedro: ¡¡Ay prima no me mates!! Pero recién llego a casa. ¿Querés que te vaya a buscar yo?
Rocío: No, está bien. Me imagine que se iba a quedar comiendo por ahí. ¡Estás en todo tu derecho!
Pedro: Bueno, si, igual discúlpame, me re había olvidado que no podías entrar sin mí. Pero dale, te voy a buscar, no te vas a volver en taxi a esta hora.
Rocío: No, pero la tía me invito a dormir. Es más ya estoy en la cama. No te hagas drama, mañana vuelvo.
Pedro: Ah bueno, dale. Perdoname de nuevo.
Rocío: ¡¡Basta!! No es ningún pecado. (Le dice riéndose) Mañana nos vemos. Buenas noches.
Pedro: Que duermas bien. Mañana si avísame que te busco yo.
Rocío: Dale, besos.


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Hoy comenzó Agosto. Guau. Como pasa el año... No puedo creer que ya estemos al mes 8.


Buen mes para todos!!!!!


Gracias por leer.


Espero sus comentarios. Besos! ♥♥