domingo, 10 de febrero de 2013

Capitulo 154 ♥


Pau pasó a contarles a sus amigas los hechos de esa tarde, ellas la veían tan nerviosa que dejaron que terminara de contar solo interrumpiéndola con algún "ajam" o "entiendo" en señal de que la estaban escuchando.

Valen: Perdón, me tengo que reír un poco antes de ponerme seria... (Y soltó unas carcajadas) Me lo imagino a Pedro re caliente y vos... (Dejo la frase sin concluir y volvió a reír)
Pau: Tonta, no te rías. Eso después trajo problemas.
Jose: Y Pau... No están empezando a salir ahora. No es la muerte de nadie unos días sin estar con tu novio pero si calentas la pava y no tomas el mate es de pendeja buscona.
Pau: Okey, ¿no querías ser un poquito más directa, no?
Jose: Bueno, te digo la verdad.
Pau: Si, admito que tenes razón. (Hace una mueca) Pero él después me hizo lo mismo.
Jose: Na, el no te busco y después corto el chorro.
Pau: Uff. Bueno, ¿y qué hago?
Valen: ¿Disculparte?
Pau: Na, chicas. ¿Qué le voy a decir?
Jose: Que te arrepentís…
Pau: Pero… ¿Cómo hago?
Valen: Mmm, ¿queres que esta noche, después de la cena vayamos con los chicos a caminar y los dejamos solos para charlar?
Jose: Para charlar y si se da lo demás, también.
Pau: (Ríe) Si, ya aprendí, no tengo que ser tan vueltera.  ¿Lo harían? ¿En serio?
Jose: Obvio, gorda. ¿Queres?
Pau: Dale. Gracias. ¡Las amo!

Se quedan charlando un rato más entre las tres, terminando de planear lo de esa noche y también imaginándose cosas del casamiento que tendrían al día siguiente, estaban súper ansiosas con ese tema. Jose y Valen se ducharon mientras Pau escuchaba un poco de música y ordenaba su valija que ya era un caos. La hora de salir de la habitación para cenar ya había llegado.
Valen era la encargada de alejarse un poco con Hernán, en algún momento de la cena, para comentarle la idea que tenían para esa noche y el motivo de la misma, él luego se la tendría que decir a Santi… Todos tenían que estar complotados para que salga según lo planeado.
Luego de encargar cada uno lo que iba a comer, Valen le pidió a Hernán que la acompañe a la habitación de ellos ya que esa tarde se había olvidado allí una pulserita (escusa que era puro invento), él accedió enseguida y encantadísimo. Al rato volvieron y la comida ya estaba servida, se unieron a sus amigos que los recibieron con unas cuentas cargadas.

Santi: ¿Dónde estaba la pulserita? ¿En la habitación o en la fuente de Trevi?
Pedro: Si no tardaron nada. (Con ironía)
Hernán: (Viendo a Valen completamente bordo salta a la defensiva) Ey, basta. No jodan.

Trataron de no hacer más comentarios con respecto al tema, para no incomodar a Herni y a Valen pero la relación entre ellos ya era más que obvia y sus amigos esperaban ansiosos a que blanquearan.
En medio de la cena Herni le comunico el plan a Santi quien accedió gustoso. Cuando terminaron de comer el mozo del hotel les ofreció helado de postre y todos aceptaron encantados, ¿Qué mejor que el gelato italiano?

Pau: Mmm, la verdad es que esta riquísimo esto.
Hernán: Posta. Nunca pobre un helado tan rico.
Jose: Después les tenemos que preguntar la marca así vemos si conseguimos en algún negocio para comer otro día.
Santi: Si, la verdad.
Valen: Todo muy rico pero con tanto que comí esta noche no me vendría nada mal una caminata para bajar todo y que mañana me entre el vestido. (De esta forma pone en marcha el plan)
Jose: Si, yo me prendo a tu idea, eh.
Pau: Yo preferiría quedarme, total no comí tanto y no tengo muchas ganas de salir… Pero vayan ustedes, eh.
Jose: ¿Segura?
Pau: Si, vayan.
Valen: ¿Nos acompañan? (Mira a los chicos)
Herni: (Y Santi a la vez) Dale.
Santi: (Río) Vamos.
Pedro: Me prendo.

Todos la miraron a Pau y ésta se sintió encogerse en su silla, no había pensado bien como pedirle que se quede. Para suerte de ella Santi hablo primero  para sugerirle, a través de sus clásicas cargadas, a Pedro que se quedara con su novia.

Pedro: No jodas Santi, no estoy para chistes. Quiero ir a despejarme además.
Pau: (Decide intervenir, suspira, toma coraje y habla) Gordo, me gustaría que te quedes, quiero hablar con vos… Necesito hablar con vos.
Pedro: (Murmura algo ininteligible, bufa y asiente) Okey.

Pau suspira e intenta tragar el gran nudo que siente en su garganta por culpa de los nervios pero no lo logra, suspira de nuevo y se levanta de la mesa a la par que lo hacían el resto de sus amigos, los acompañan hasta la puerta del hotel para despedirlos hasta luego. Las chicas palmean a Pau para darle fuerzas y se marchan con los chicos.

Pau: ¿Vamos?
Pedro: Hablemos en el jardín del hotel, ¿sí?
Pau: Si, donde quieras.

Caminan en silencio y bastante distantes, sin siquiera mirarse, hasta el jardín del hotel donde se sientan en un banco bajo un sauce eléctrico que era el más grande y frondoso el lugar.

Pedro: ¿Me querías decir algo?
Pau: Si.
Pedro: Te escucho.
Pau: (Respira hondo) Em, bueno. Este...
Pedro: ¿Si?
Pau: Gordo, no seas así. Sabes lo que me cuesta dejar el orgullo de lado… (Pedro la mira sin entender mucho pero siguen en silencio para dejarla hablar) Bueno, te quería pedir perdón. (Pedro se queda sorprendido, esperaba reproches, no disculpas, así que la deja seguir hablando) Perdón por haber sido tan infantil, jamás quise que te sintieras no deseado o no amado porque no es así. Sos único para mí y por vos hasta el orgullo dejo de lado, por vos maduro y te vengo a pedir perdón por las pendejadas que hago. Por vos dejo la nena vergonzosa de lado. Perdón… (Él, totalmente sorprendido seguía en silencio sin saber que decir.) ¿No me vas a decir nada? (Le pide, con tristeza en su mirada, alguna respuesta)
Pedro: No sé qué decirte.
Pau: (Siente que había hablado y dejado salir todos sus sentimientos en vano. No le reconocía nada) Okey. Deja Pepe, creí que ibas a valorar mi cambio…

Pau se levanta del banco en el que se encontraban, triste y frustrada por no recibir ninguna respuesta de su novio después de todo lo que ella le había dicho. Con el nudo de la garganta mucho más grande y conteniendo lágrimas de bronca que intentaban escaparse, sube a su habitación.
Pedro la ve levantarse y continúa sin reacción, todo lo que le había dicho, las disculpas que le había pedido le habían llegado realmente al corazón pero lo había dejado helado… Cuando Pau le propuso hablar pensaba que iba a seguir histeriqueandolo y peleándolo, pero al no haber sido como esperaba tampoco había sabido muy bien cómo reaccionar. Después de unos minutos pensando y procesando las cosas en el mismo banquito que había estado con su novia hasta recién, y al recordar lo mal que había visto a su novia al irse, se levanto del asiento y casi corriendo subió las escaleras hacia la habitación (el ascensor estaba ocupado, maldita sea). Le perdonaba y la amaba con su alma y quería decírselo lo más pronto posible.
“512” leyó Pedro en la puerta y sin dudarlo mucho más golpeo tres veces con su puño cerrado sobre ella.

Pedro: Pau, abrime. Por favor.
Paula: No, ya te dije todo lo que te tenía que decir. Y ni me escuchaste o no te importó. (Le respondió con la voz algo afectada por el nudo en su garganta)
Pedro: No, gorda. Escuchame vos a mi ahora…

Al decir eso, apoyo su frente contra la puerta esperando que en cualquier momento esta se abriera, pero los minutos pasaban y no sucedía lo que él esperaba… Bueno, había hecho lo posible, pero si ella ahora no quería escucharlo… Se irguió y cuando estaba por dar un paso para dirigirse a la habitación de al lado sintió que la puerta “512” se abría…

Pau: Pasa…

Él hizo lo que Pau había dicho y al ingresar en la habitación la tomo de ambas manos y mirándola a los ojos se dispuso a comenzar a hablar, verla con los ojos vidriosos le partía el alma en dos.

Pedro: Recién, allá abajo… Me quede mudo ante la sorpresa, no porque no aceptara tus disculpas o algo así… Pensé que me ibas a seguir peleando y admito que creí que nunca me pedirías perdón. Obvio que tus disculpas son aceptadas. (Busca los ojos de Paula con los suyos pero ella prefería mirar el piso) Ey, en serio. Me re sorprendiste y para bien… Perdóname vos a mí ahora por ser, como siempre, lento para reaccionar ante cualquier cosa. Te prometo que voy a intentar modificar eso…
Pau: (Sonríe un poco) A mi me gustas así lentito como siempre… Pero recién pensé que no te importaba nada de lo que decía… Perdón también por salir corriendo.
Pedro: Basta, basta de disculpas… Si lo hiciste fue por mi cero reacción. Es un poco entendible que lo hicieras.
Pau: (Aún con los ojos llenos de lágrimas que estaba conteniendo ya desde hace un rato) ¿Me abrazas?
Pedro: Eso ni se pregunta.

Se sienta en una de las camas, la sienta a su lado y la abraza con fuerza para luego dejar un beso sobre la coronilla de su cabeza.

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Gracias Sandri y gracias Rocio que me ayudaron a destrabarme con este capitulo ♥♥
Gracias a todos ustedes por leer.

Disfruten del finde largo!!!!!! ☺

sábado, 9 de febrero de 2013

Capitulo 153 ♥


Paula se había quedado mal por la reacción de Pedro y también enojada con ella misma por bloquearse y no dejar que las cosas simplemente fluyeran. Había pensado que su novio la iba a entender un poco, igualmente ahora estaba bastante arrepentida por haber reaccionado así... Solo esperaba que Pedro no sea rencoroso. Seguía acostada en su cama con Pepe espalda con espalda, sabía que este se había dormido ya que sentía como su respiración ahora se había vuelto pausada y suave, estaba tentada a darse vuelta y comenzar a llenarlo de besos en una forma de disculpa, pero temía que sea peor. En medio de ese dilema interno, sus pensamientos son interrumpidos por el sonido de su celular indicando una llamada entrante, con rapidez se levanta de la cama y corre hacia la cómoda que había estaba a la misma donde tenía su teléfono. Era su papá, la alegría la invadió, lo extrañaba.

Pau: ¡PA!
Miguel: Hola mi amor. ¿Cómo andas?
Pau: Todo bien, esto es hermoso cuando vuelva les voy a contar miles de anécdotas seguro.
Miguel: Te escucho feliz y eso me deja tranqui.
Pau: Re feliz. Mañana se casa Barby, estoy más ansiosa imposible.
Miguel: Me imagino, ¡qué lindo! ¿Cómo están? ¿Todos bien? ¿Todo bien con Pedro?
Pau: Em, si, todos felices. Todo bien. (Cuando su papá le hizo la última pregunta dudo un poco en cambiar su respuesta pero no dada, todo estaría perfecto de nuevo, muy pronto. Al menos eso deseaba.) ¿Ustedes allá?
Miguel: Todos bien, acá en la casa de tu mamá nos juntamos a comer los 4… Bueno, con Moro somos 5. (Ríe)
Pau: Ay, qué lindo que estén todos juntos. Pasame con alguien más así saludo a todos.
Miguel: Dale, ahí te paso con mamá.

Pedro, al escuchar el sonido del celular de Pau se había despertado y termino de despabilarse cuando ella saltó de la cama para atender, intento volver a dormirse pero no lo consiguió enseguida, igualmente fingía que sí dormía, ya que no tenía ganas aun de charlar con Paula cuando colgara el teléfono, o que lo vea y lo retenga antes de poder irse.
Ella siguió charlando por varios minutos, Pedro noto que estaba toda su familia juntos al escucharla, hasta con el perro hablo… Poco a poco, mientras Pau seguía charlando él se fue adormeciendo otra vez pero antes de quedarse completamente dormido sintió algo que lo sobresalto. Una mano, bastante fría se había depositado en su pecho lo que hizo que su piel se erizara y luego un dulce beso fue depositado en su cuello.

Pedro: Paula. Tenés la mano helada.
Pau: Es que tome una gaseosa recién y se enfrió por el contacto con el vaso. (Ríe) Perdón. (Vuelve a besarle el cuello) ¿Dormiste un poco?
Pedro: Si, ¿vos?
Pau: No, no podía dejar de maquinarme.
Pedro: ¿En qué pensabas?
Pau: No quiero hablar ahora. (Lo empujo para que quede boca arriba en la cama)

Se recostó sobre él y ataco su cuello con tiernos besos, sabía que esa era una de sus debilidades y así podría aflojarlo un poco para que la perdone. Con sus manos desacomodo su cabello y después de separarse para mirarlo a los ojos y viendo que él los tenia cerrados (una muestra de que estaba disfrutando), comienzo a besar sus labios, enseguida ese beso fue correspondido pero continuaba sin tocarla. Las manos de él se encontraban a ambos lados de su cuerpo y parecía estar haciendo fuerza para no comenzar a acariciar a su chica.
Pau río al ver su esfuerzo para contenerse pero más ganas le daban de seguir provocándolo y así aflojarlo de una buena vez. Le saco la remera y comenzó a repartir besos por todo su  torso para luego volver a su boca, pero esta vez Pedro fue quien se corrió.

Pedro: Para Pau.
Pau: ¿Qué pasa?
Pedro: No quiero.
Pau: Hoy no decías lo mismo y hace unos segundos no parecía eso.
Pedro: Basta.
Pau: (Se levanta y se sienta en la punta de la cama cruzando los brazos) Ufa. No seas infantil.
Pedro: ¿Y vos? Vos no fuiste infantil hoy, ¿no? No me jodas Paula. Ahora no quiero yo porque sigo enojado.
Paula: Okey. Me voy a bañar. (Tomo su ropa, una toalla  y desapareció de la habitación.)

Pedro bufo enojado, no la entendía, se volvió a vestir y le envió un mensaje a Hernán para ver si podía ir a su habitación… No quería interrumpir. Enseguida le respondió dándole el visto bueno así que fue para allí.
En la habitación se encontró con Herni, Valen, Jose y Santi.

Pedro: Ey, volvieron. ¿Qué hacían todos acá?
Jose: Nada, tiempo hacíamos. No queríamos interrumpir. (Le guiña un ojo)
Pedro: Ah, bueno. (Responde con sequedad) Me voy a bañar. Después nos hablamos.

A penas entro al baño los cuatro amigos se miraron extrañados.

Valen: Mmm, ¿Qué habrá pasado entre estos dos? Son terribles.
Santi: Pepe tenia la re pinta de enojado.
Jose: Vale, ¿y si vamos a ver cómo está la Pochi?
Valen: Si, sería genial.
Herni: Nosotros después les contamos la versión Pepe si quieren.
Valen: Na, tampoco hagamos conventillo, aconsejémoslos y listo. Se aman, no creo que estén tan peleados como la última vez.

Pau salió de bañarse y se encontró sola en la habitación, mucha bronca tenía por lo que sentía ganas de romper algo… ¿Por qué todo resultaba tan complicado este último tiempo entre ellos? Escucho un golpe en la puerta y al abrir sintió los brazos de sus dos amigas que la contenían.

Jose: Nosotros los dejamos para que disfruten y están los dos con caras de odio. ¿Qué paso?
Pau: Siéntense que les cuento. (Estira las sabanas de su cama y las tres se sientan allí.)

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-Gracias a Sandri por siempre estar dispuesta a tirar ideas que me son muy útiles. ♥ Te quiero!

-------------------MAÑANA OTRO CAPITULO ♥-------------------

miércoles, 6 de febrero de 2013

Capitulo 152 ♥


Jueves, era día libre antes del casamiento por iglesia y la gran fiesta… Todos se levantan muy tarde, no había habido alarma que logre despertarlos temprano ya que la noche anterior se habían dormido muy tarde. Después de la cena realizada para celebrar del casamiento por civil de Barby las chicas se quedaron charlando  largo rato en su habitación y los chicos en la sala de juegos entreteniéndose con los amigos de Benja (marido de Barby).
Cuando logran levantarse, el horario en el que servían el desayuno en el hotel ya había pasado por lo que deciden salir en busca de algún bar que les ofrezca café, té, tostadas, medialunas o algo de eso. Para suerte de ellos, en la calle llena de negocios por donde habían paseado la otra vez (y que no quedaba muy lejos del hotel) encuentran el lugar deseado y pueden desayunar.
Todo lo que estaba más cerca del lugar en el que se hospedaban ya lo habían recorrido el primer día, por lo que este jueves descansarían en el hotel… Total, después del casamiento les quedaban 6 días para ir de paseo con excursiones contratadas, con guías y todo a lugares más lejanos.
Luego de desayunar hacen tiempo mirando las vidrieras de los negocios de aquel paseo para comer también por allí. Siendo las dos de la tarde y ya habiendo almorzado vuelven al hotel y se ponen a charlar entre todos un rato en el living del mismo, sentados en los sillones que se encontraba frente a un televisor que en ese estaba en un canal de música.

Pau: No se ustedes pero yo me voy a hacer una linda siestita. Después de comer siempre me agarra sueño.
Pedro: Después de comer, después de caminar, después de estar sentada… Siempre te viene bien una siestita a vos gorda.
Pau: Bueno che, en los días que no trabajo la siestas es sagrada.
Jose: No te preocupes que ya lo notamos. (Riendo)
Santi: Yo no voy a dormir, eh. Si me duermo le pego derecho por 6 horas más o menos y no da.
Jose: ¡Que bestia! Yo tampoco quiero dormir igual… ¿Dale que me acompañabas a la fuente de Trevi de nuevo? Porfis, porfis. (Le hace ojitos)
Santi: ¡Que pesada sos!
Jose: Dale, porfa. (Alarga mucho la última palabra para rogarle)
Santi: Bueno, está bien, solo porque no se me ocurre nada más para hacer. (Los mira a Valen y Herni que estaban en silencio) ¿Ustedes que hacen? ¿Vienen?
Valen: Creo que yo también opto por la siestita.
Herni: Si, yo me quedo. (Mira con complicidad a Valen) Vayan ustedes.
Santi: Okey. ¿Pepe?
Pedro: Tambien me quedo.
Santi: Listo, Nos vemos en un rato entonces. ¿Vamos Jo?
Jose: Vamos. ¡Sos lo más amigo!
Santi: Lo sabía. (Se agranda)

Se levantan de los sillones y salen del hotel para ir a pasar un rato frente a la fuente de Trevi. Pau también se levanta pero no precisamente para salir de paseo.

Pau: Bueno, yo me voy yendo a la habitación. Después nos vemos. (Le deja un beso a Pedro sobre los labios, saludo a Herni y Valen con la mano y se mete en el ascensor)

Una vez en su habitación se pone el pijama para estar cómoda y tapándose solo con la sábana (ya que el clima primaveral estaba muy agradable y un acolchado o frazada sobraba) se adormece enseguida… Al rato (o enseguida, no sabe bien hace cuánto estaba dormida) comienza a sentir un constante rose en su mejilla, pero no lograba distinguir si era parte de un sueño y la realidad. Comprueba que no estaba soñando cuando escucha que le susurran al oído “te amo”, sonríe y se gira para quedar mirando hacia el otro lado, abriendo los ojos se encuentra con Pedro allí.

Pau: Hola hermoso.
Pedro: Hola mi amor.
Pau: ¿Hace mucho que estas acá?
Pedro: No, un ratito. Creí que ibas a estar despierta todavía, pero se ve que te dormiste enseguida.
Pau: (Mira en el reloj pulsera la hora) Ah, pero no dormí nada.
Pedro: No, subí casi atrás tuyo.
Pau: Se ve que me dormí profundo enseguida. (Sonríe) ¿Y Valen? (Mira hacia las otras dos camas que se encontraban vacías)
Pedro: Le pedí que me preste la habitación para estar un rato solos nosotros. Y no se resistieron mucho de dormir la siesta juntos con Herni, eh.
Pau: Son dos piyuelos. Los tenemos que presionar que nos cuenten que les pasa.
Pedro: Ya nos van a decir. Capaz es como cuando arrancamos nosotros.
Pau: Es verdad. Son más tiernos.
Pedro: Lo son, igual yo no vine a hablar de ellos… (Sonríe y le roba un corto beso. Estaban acostados los dos en la cama de Pau, frente a frente.)
Pau: Ah, ¿no? ¿Y a que viniste?
Pedro: A llenarte de besos.
Pau: ¿Y por qué no empezaste todavía?

Pedro sonríe triunfante y pasándole un brazo por la cintura la acerca a él, pegando sus cuerpos y comienza a besarla con dulzura. Sus pieles en contacto despertaban tantos sentimientos en los dos que se volvía adictivo estar juntos. Se sentían tan bien cuando estaban así, se sentían tan felices que era inevitable que algunos besos sean interrumpidos con sonrisas y miradas cómplices cargadas de amor y emociones. “Sos mi amor verdadero” le confesó él, “Vos sos mi cien por cien” admitió ella y continuaron con los mimos y besos, subiendo de poco la intensidad de los mismos.
La pasión comenzaba a gobernar sus cuerpos, Pedro acariciaba la espalda de su novia y jugaba con el prendedor de su corpiño. Paula no dejaba de despeinarlo y cada tanto dejaba húmedos besos en el cuello de él, pero en cuanto sintió que intentaba levantarla un poco para sacarle la remera se separó, frenándolo y alejándose un poco.

Pau: Gordo. Ey, gordo. (Le llama la atención ya que él volvía a tomarla por la cintura para acercarla y besarla) Para. (Le pidió con firmeza en la voz)
Pepe: ¿Qué pasó amor? (No entendía mucho la reacción de Pau pero tampoco dejaba de sonreír por el hermoso momento que estaban pasando)
Pau: Que… No sé. No da…
Pedro: ¿Que no da? (Ahora se le borra la sonrisa y fija sus ojos en los de su novia para ver si podía leer razones en ellos)
Paula: Esto (refiriéndose a lo que estaban haciendo, o por hacer) y acá… En cualquier momento pueden venir los chicos.
Pedro: Ay gorda, Valen y Herni deben estar más entretenidos que nosotros… Y Jose y Santi deben suponer que estamos aprovechando el momentos a solas.
Pau: No sé, no me siento cómoda. No puedo así.
Pedro: Me matas de ternura, en serio. Cuando te pones así sos más hermosa. (Intenta volver a besarla pero ella vuelve a separarlo)
Pau: Te estoy hablando en serio Pedro.
Pedro: Bueno, perdón. No se vos pero yo te extraño un montón, desde que nos reconciliamos que no pasamos de besos y te necesito.
Pau: Perdón, en serio. Pero no me siento cómoda acá.
Pedro: Ay gordita, pero en serio que no pasa nada. Dejate llevar. (Sonríe para convencerla)

Pau suspira con fuerza como si así sus nervios salieran fuera de ella y lograra relajarse, lo abraza con fuerza y se queda así, apoyada en su pecho y acariciando su espalda por unos segundos hasta que él con una mano la toma por la mandíbula y levanta su cara para encontrarse con su boca. Vuelve a comenzar un beso muy lento, pero no tarda mucho en ir aumentando la intensidad de este. Ella lo seguía pero él podía notar que no estaba del todo convencida en continuar… Es así que se separa, él solo no podía llevar todo adelante, así a él tampoco le gustaba.

Pau: Perdón. (Realmente estaba apenada, pero algo más fuerte que ella)
Pedro: Todo bien, igual un poco me molesta que no confíes en mi. Te dije que no va a venir nadie… Pero bueno, ya fue, durmamos la siesta como planeabas desde un principio. Se ve que no me deseas como yo a vos. (Le suelta esta última frase con enojo, echándoselo en cara)

Pedro le da la espalda, estaba bastante enojado porque no terminaba de comprender las dudas, inseguridad, miedos o lo que fuera que Paula sentía.
Ella se sentía mal por no poder satisfacer a su novio pero no podía dejar que el clima de pasión la inunde con totalidad en ese momento, en aquella habitación; tal vez parecía medio tonto lo que le pasaba pero estaba bloqueada, cada vez que iban a avanzar se obligaba a retroceder. Y lo que peor la hacía sentirse era que el piense que no lo deseaba.

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Perdón por el abandono estos dos o tres días (ya perdí la cuenta) pero estaba re bloqueada, no encontraba el momento para escribir. Gracias por la paciencia y el aguante.

Gracias por leer.

♥ Cibi ♥ ;) 

Buenas noches!!!

domingo, 3 de febrero de 2013

Capitulo 151 ♥


Una vez que Hernán le hizo el nudo a la corbata de Pedro y ya todos estuvieron listos emprendieron el camino hacia el registro civil. Los chicos con sus trajecitos con corbata y las chicas luciendo unos bellos vestidos por debajo de la rodilla, estaban todos tan bonitos que mientras caminaban se iban sacando fotos para tener de recuerdo.

Jose: (Mientras Pau y Pepe posaban para una nueva foto, debía ser la decima que se sacaban juntos) Bueno, dale tortolitos que llegamos tarde. Ya van a tener las fotos de su casamiento. (Comenta en tono de broma mientras les guiña un ojo)

Pau se pone nerviosa de inmediato ante el comentario de su amiga, sus ojos brillaban de amor cada vez que le mencionaban esa idea de pasar toda su vida con Pedro, lo mira a su novio y ve el mismo brillo en sus ojos. Cómplices, se miran, sonríen, se toman de la mano y siguen camino junto a sus amigos.
Una vez en la puerta del edificio en el cual se realizaría la ceremonia, se encuentran con los padres de Bárbara, a los cuales ya conocían, quienes los presentan ante los padres de Benjamín, los demás familiares de ambos y unos amigos de Benja que ahora recordaban haberlos visto en el mismo hotel en el que ellos se hospedaban.
Cuando el juez les da permiso para ingresar todos se ubican en las sillas de la sala del registro civil en la que se realizaría el casamiento. Al rato llegaron los novios, él de traje y ella con un trajecito de tonos claros que le quedaba hermoso, pero lo que más la embellecía era la sonrisa que llevaba tatuada en sus labios. Se la notaba radiante.
De la ceremonia mucho no entendieron, todo era hablado en italiano, los novios ya habían aprendido bien el idioma ya que vivirían allí por el resto de sus vidas si todo salía según lo planeado. Pau y Valen, que eran las más sensibles, a pesar de no entender casi nada no pudieron evitar lagrimear en el momento en que ambos dieron el sí y firmaron el libro.
La tradición de arrojarles arroz en la puerta del registro no pudo faltar, no sabían si allí se utilizaba o no, pero la mayoría eran argentinos y les parecía lindo cumplirla.
Todos comenzaron a saludar y a abrazar a los novios llenándolos de buenos deseos.

Pau: (Abraza con fuerza a Barby, sin poder evitar que nuevamente algunas lagrimas de emoción cayeran por su rostro) Ay Barby, ¡Que alegría! Muchas felicidades te deseo... Te mereces lo mejor y me encanta Benja para vos. Es divino. Te amo amiga.
Barby: (También emocionada no solo por las palabras de Pau sino de todos los que iban hablándole) Gracias amiga. Te amo. Muchas gracias por estar acá, por acompañarme en mis locuras y a pesar de las distancias nunca perder el contacto.
Pau: Siempre que nos sea posible te vamos a venir a visitar y también te vamos a esperar a vos por allá.
Barby: Siempre van a ser bienvenidos. Gracias de verdad.

Pedro: (Ahora el abrazaba con fuerzas a Barby) Sabes que no soy muy bueno con las palabras en estos momentos, pero sabes que te quiero muchísimo y te deseo lo mejor del mundo Bar. Me encanta verte formando tu familia.
Barby: Gracias Pepe, yo también te adoro. Y espero pronto verte formando la tuya.
Pedro: Seguramente. Disfruta mucho amiga. (Le deja un beso en la mejilla y la deja seguir saludando a los que le quedaban)

Luego de la ceremonia Barby los había invitado a una cena en su casa como celebración, ya que contaban con poca gente en su casamiento por la mudanza al exterior querían celebrar lo máximo posible con los que habían podido ir.
Mientras caminaban en la linda noche primaveral que había en Italia camino a la casa de Barby; Pepe, Herni y Santi charlaban con los 3 amigos de Benja: Martin, Juan y Salvador; quienes les habían caído muy simpáticos y encima también eran de la zona por la que ellos vivían en Buenos Aires, ya tenian hasta picaditos y campeonatos de Play organizados. Las chicas charlaron un poco con todos pero después se alejaron unos pasos de los varones para chusmear de lo hermosa que estaba Barby y de la emoción por conocer por fin la casa en la que vivía ahora su amiga (a pesar de ya haberla visto toda por Skype verla en vivo y en directo).
Pasaron una noche muy linda y divertida, los familiares de ambos estaban muy felices y eran muy buena onda.
Luego de cenar, la sobremesa no se extendió mucho más que la 1 de la mañana, tenían que estar descansados (sobre todos los novios) para la ceremonia y fiesta que se venía dentro de un día, es así que de a poco fueron abandonando la casa toda la familia y amigos, los chicos se fueron todos juntos (con los amigos de Benja también) y al llegar al hotel como todavía estaban muy despiertos ya que habían estado comiendo y bebiendo hasta hacia unos minutos los varones decidieron seguir la reunión un rato más en la sala de juegos mientras que las chicas la continuaron en la intimidad de su habitación.

Pau: Ay, que fiaca… Y ya me dolían los pies. (Se saca los tacos y se tira de espaldas en su cama)
Jose: Eso por querer ser siempre la más alta… Ni te hacen falta los tacos a vos. (Se queja ya que ella era bastante más baja)
Pau: Bueno, che. Me gusta usar tacos… (Se reincorpora y se queda sentada en su cama)
Valen: Nos dimos cuenta igual. (Riendo) ¿Qué lindo tenér un casamiento, no? Son hermosas estas fiestas así… Celebrar el amor y la unión.
Pau: Si, la verdad. Hasta me da ganas de casarme a mí.
Jose: Apa. ¿Hay planes cercanos para eso?
Pau: Em, no. Que yo sepa, no.
Jose: ¿Nunca lo hablaron con Pepe?
Pau: La verdad que no. Pero quiero mi vida con él y creo que él también.
Valen: Son tan lindos juntos. Y me encanta que esa peleíta que tuvieron los haya hecho volver más unidos… Porque así lo noto yo, ¿no?
Jose: Si, yo también.
Pau: Si, lo siento así. El otro día le dije que por lo menos aprendamos de las peleas… Y en esa misma charla me dio a entender que quería estar conmigo para toda la vida…
Valen: ¡¡Ay que amor!! ¿Y qué le dijiste vos?
Pau: Nada, porque justo Jose empezó a gritar como loca que había encontrado la fuente de Trevi. (Ríe)
Jose: Ups… Perdón.
Pau: No pasa nada…
Valen: ¿Y no te lo volvió a decir cuando se quedaron solos?
Pau: No, pero fue muy tierno todo el tiempo… Estaba re nervioso por regalarme este collar (tomo el dije en forma de corazón con una mano, lo acarició y sonrió embobada), es más, estaba tan nervioso que al ver la cajita en la que venía la cadenita yo ya me maquine otra cosa, y me puse nerviosa yo.
Jose: ¿Qué cosa amiga?
Pau: Y pensá… (Revolea sus ojos molesta porque no quiere dejar en evidencia cuánto voló con la imaginación aquella tarde)
Valen: Jodeme que pensaste que era una alianza. (Pau se ruboriza y asiente) ¡¡Sos más tierna!! Ya va a llegar el momento.
Pau: Si, obvio, no estoy apurada, ni desesperada, ni nada por el estilo. Solo me deje llevar y por un momento creí que venía noche de propuesta… Pero bueno, ya paso. Igual no me quiero casar todavía. Hace 5 meses que salimos.
Jose: Pero desde que se conocen que se tienen ganas, y aunque lo ocultaron por 5 años finalmente salió a la luz.
Pau: Bueno, eso es cierto… En parte. Los dos estuvimos con otras personas mientras tanto.
Jose: Pero el destino termino de unirlos.
Pau: Si, basta. Que me sonrojo más. (Se tapa la cara con las manos) ¡Lo amo tanto! (Confiesa suspirando y se tira de espaldas en su colchón)

Jose y Valen se tiran encima de su amiga para abrazarla por tierna, por ser así de trasparente, y para celebrar su amor… Hacía mucho tiempo que no la veían así de feliz.

Jose: (A Valen) ¿Y vos con Herni?
Valen: Yo nada. (Haciéndose la distraída y yéndose hacia el baño para esquivar la conversación)
Pau: Ya te vamos a agarrar.

Las tres ríen y luego de charlas un poco más se quedan dormidas.

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Dedico este capitulo a @Sandri_py ♥  ;)

Disfruten el finde, abracen, amen y rían :D

viernes, 1 de febrero de 2013

Capitulo 150 ♥


Las manos le habían empezado a transpirar de solo imaginar lo que podría haber en esa cajita, ya estaba ilusionada, encima al recordar lo que le había dicho su novio esa tarde “Te quiero conmigo para toda la vida, pero de verdad te digo eh. Para siempre”, sus ilusiones crecían mas.
Pedro finalmente tomo una mano de ella y le dejo sobre la misma la cajita negra para que Pau se encargue de abrirla. Cuando lo hace la primera reacción es abrazarlo y darle un tierno beso a su novio.

Paula: (Separándose un poco) Gracias, es muy linda.

Mientras le agradecía tenía en sus manos una cadenita plateada de la cual colgaba un dije pequeño en forma de corazón, el mismo tenía grabado en la parte de atrás las iniciales de ellos dos: “PyP”. No era lo que esperaba tal vez, pero era un hermoso regalo y le gustaba… Tenía que admitir que la idea de recibir una alianza de compromiso le había encantado y estaba un poquito desilusionada porque no había sido ese el regalo, lo que se notaba en su cara, no era buena disimulando sus sentimientos.
Pedro, a pesar del agradecimiento y el abrazo sentía que había algo que no le gustaba, tal vez esperaba algo más grande o caro, y un poco mal se sentía por ello… Él solo compro la cadenita con el dije porque se le ocurrió en el momento, mejor dicho, mientras paseaban aun todos juntos habían pasado por una joyería y le había gustado esa cadenita y cuando estaba solo con Pau, usando la escusa del reloj perdido entro al negocio y la compro como un pequeño presente, una pequeña demostración de amor a su novia.

Pedro: ¿Te gusta de verdad?
Paula: Si, es hermosa. En serio, muchas gracias. (Intentando no mostrar tanto su desilusión) ¿Me la pones?
Pedro: Ay Paula, acá no. (Haciendo un papel de avergonzado)
Paula: ¡Pedro! Sos un tarado. (Riendo a limpias carcajadas) Pero te amo así.
Pedro: Yo más. Segura te gusto, ¿no? Te vi medio dudosa.
Paula: Si bobo, solo que me sorprendiste. Posta que me encanta. Dale, ponemela.
Pedro: Bueno, si me lo pedís así. (Pau no dejaba de reír a carcajadas mientras el prendía la cadenita y ella se levantaba el pelo de espaldas a él)
Paula: Estas hecho un bobo.
Pedro: Un bobo por vos.
Paula: Tierno. (Se da vuelta y le da un beso) ¿Vamos yendo?
Pedro: Dale, igual eso de poner y eso… Como que lo tenemos pendiente…
Paula: ¡Nene! ¿No querías ser más directo, no? ¡Estamos en la calle!
Pedro: Hablan todos en Italiano o a lo sumo en inglés, no pasa nada.
Paula: Bueno, basta igual. Al hotel y una ducha fría.
Pedro: Ufa.

Paula no dejaba de reírse por lo directo que había sido Pedro, ella también extrañaba estar con él pero le gustaba más que las cosas se dieran con naturaleza… Ya llegaría el momento adecuado.
Se tomaron una foto más en la fuente, ahora con las luces encendidas, que por suerte un amable turista les saco para que puedan salir los dos juntos, y emprendieron el regreso hacia el hotel. Por suerte el mapa no les fue necesario y llegaron a destino más rápido de lo que pensaban. Sus amigos los esperaban en el comedor para pedir la cena.

Valen: ¿Y? ¿Qué hicieron?
Santi: ¡Ay Valen! No preguntes… A ver si es algo que no se puede contar.
Pau: (Riendo) No seas bobo… Fuimos de nuevo a la fuente para verla iluminada, es hermosa. Miren, nos sacamos una foto. (Les pasa la cámara)
Jose: Ay, yo quería verla así también.
Pau: Bueno, otra noche volvemos, total la tenemos cerquita.
Jose: Si, por suerte si… Pero vamos, eh.
Hernán: Che, Pau. ¿Y ese colgante que traes?
Pau: (Con los ojitos brillantes de amor) Me lo regalo Pepe, frente a la fuente.
Valen: ¡¡Ayyyy!! ¡Qué amor sos Pepe! Es hermoso.
Jose: Si, ¡es divino!
Pau: Y miren, del oro lado tiene grabadas nuestras iniciales.
Jose: Aum, más tierno.
Pedro: Bueno, basta. Me van a hacer sonrojar. (Se tapa la cara con ambas manos, haciéndose el gracioso)
Paula: Estas payaso hoy amor. Te amo. (Lo besa)

Pau opta por cenar algo livianito, al otro día tendría que ponerse uno de los vestidos para ir al casamiento de Barby por civil. Una vez que cada uno deja limpio su plato se dirigen todos juntos hacia las habitaciones, todos entran en seguida menos Pedro y Pau que se quedan en el pasillo unos minutos más deseándose buenas noches con unos cuantos besos, mimos y caricias (los admitidos para un pasillo transitado de hotel).

Paula: Bueno amor, ahora sí, hasta mañana.
Pedro: Siempre me dejas así…
Paula: (Riendo) ¿Así como?
Pedro: Nada, nada. Ya te voy a agarrar.
Paula: Estas con todo hoy, eh. Después vemos si me agarras. (Juega con él, pero en seguida se mete a su habitación y luego de tirarle un beso cierra la puerta tras ella.)

Pedro suspira, resignado y entra a su habitación.
A la mañana siguiente ya varios habían programado sus alarmas para que no sea Pau siempre la encargada de despertar a todos, bajan a desayunar y la tarde se les pasa muy rápido, no tenían ni tiempo de salir de paseo ya que a las 7 y media debían estar en el registro civil que se encontraba a pocas cuadras del hotel. (Por suerte su amiga los había hospedado cerca de su casa, del registro y de la iglesia)
Las chicas, siendo las cuatro de la tarde ya estaban terminando de acomodar los vestidos, controlando que nada falte y eligiendo el maquillaje, también comenzaban a bañarse de a una para ir preparándose y estar listas a tiempo. Vestirse para un casamiento y justamente de una amiga del grupo podría llevarles horas y horas, querían estar presentables… Y eso que era solo el día del registro que tenían que ir con los vestidos tranquis. Después del casamiento por iglesia seria la gran fiesta donde usarían la ropa más de gala.
Los chicos por su lado pasaron una tarde tranquila en el salón de juegos del hotel donde se desafiaban a varios partidos de truco o compitieron con los puntajes obtenidos en los video juegos, hasta las seis de la tarde estuvieron así, pero a esa hora se encaminaron a su habitación, se bañaron y vistieron para la boda.
Pau una vez lista, siendo las siete de la tarde, les golpeo la puerta de su habitación a los chicos y Hernán ya vestido salió a atenderla.

Hernán: Hola Pochi, ¡Que hermosa!
Pedro: (Desde adentro de la habitación) ¡Ojo con mi novia vos!
Paula: (Riendo) Que celoso. Vos también estas re potro Herni… ¿Y mi novio ya está listo?
Hernán: Esta teniendo unos inconvenientes con su corbata y no nos deja ayudarlo.
Paula: ¿Puedo pasar? ¿Ya esta vestido Santi?
Hernán: Si, pasa. (Termina de abrir la puerta)

Pau se acerca a Pedro y lo ve sentado frente a la computadora intentando copiar de un video de youtube la manera de hacer el nudo de la corbata.

Pau: (Riendo) Gordo, ¡sos lo más!
Pedro: Yo voy a poder. Dejame.
Pau: Igual no sé hacer nudos yo tampoco. Pero podrías dejar a Herni que te ayude.
Pedro: No, yo puedo. (Encaprichado y sin sacar los ojos de la pantalla de la computadora portátil que había llevado Santi)
Pau: Mmm, no parece eso. (Viendo como se enroscaba las manos en la tela) ¿Y si vas sin corbata? Total hoy es más informal.
Pedro: Na, mira lo diosa que vas vos y me imagino lo bien que deben ir las chicas… Tengo que estar bien. Además este traje no queda bien sin corbata. (Le muestra)
Pau: Mmm, si, es verdad. Pero dale, apurate que llegamos tarde.
Pedro: Para que ya lo domino, solo que lo estaba haciendo como lo veía y tengo que copiarme en espejo.
Pau: (Ríe con fuertes carcajadas) Sos el mejor.
Pedro: Para hacer nudos de corbatas no. (Resignado) Herni, ayudame.
Hernan: Dale. (Le saca la corbata, se la pone él hace el nudo y se la vuelve a pasar a Pedro) Listo.
Pedro: Me das bronca, sabelo. Ya me va a salir. Voy a practicar para el viernes hacérmela yo. (Comenta orgullodo)

El viernes se realizaba la ceremonia por iglesia y la fiesta.

miércoles, 30 de enero de 2013

Capitulo 149 ♥


El primer día en Roma estaba comenzando, el segundo en realidad pero el primero en el que ya estaban instalados y un poco más descansados para recorrer y disfrutar de esa hermosa ciudad. El despertador del celular de Paula sonó a las 8 de la mañana, lo había programado para que así fuera ya que el desayuno dejaba de servirlo a las 10. Se quedó haciendo fiaca hasta las 8 y media para después comenzar a despertar a las chicas, ambas se levantan enseguida, estaban entusiasmadas por empezar a recorrer las calles de Roma. Luego, Pau se vistió y salió de la habitación para ver si los chicos ya estaban levantados, golpeo la puerta y nadie salía, esperó un rato y volvió a golpear con más fuerza, ahora escucho que alguien se levanto y a los golpes llego a la puerta, Pedro le abrió.

Pedro: Hola Pau. (Tenía los ojos chinitos por haberse levantado recién y se frotaba una pierna)
Pau: Hola Pepe, buen día. ¿Te paso algo? (Mira la pierna de él ya que no dejaba de pasarse la mano)
Pedro: Me asuste por el golpe en la puerta y me lleve puesta primero la cama de Santi y después la de Herni. (Pone cara de dolor)
Pau: (Se ríe) Ay, pobresito mi amor. ¿Estás bien?
Pedro: Bien y si me decís mi amor mucho mejor. (Se adelanta para abrazarla)
Pau: Que tontito mi amor. (Le da un pico)
Pedro: (La besa de nuevo) Buen día mi amor. (Resalta las dos últimas palabras que dice) ¿Venias por algo?
Pau: Si, a despertarlos, así desayunamos. (Le sonríe)
Pedro: ¡Sos lo más! Ahora los levanto a los chicos.
Pau: Dale, los esperamos abajo.

Bajan al comedor las chicas primero y reservan una mesa para todos, luego de 15 minutos aparecen los chicos con las caras de dormidos todavía. Comienzan a desayunar y a hacer planes para el día... Este lo tenían libre, el que venía era el casamiento por civil de Barby así que iban a aprovechar este para conocer los lugares turísticos que estuvieran cerca del hotel en el que se hospedaban.

Jose: ¡Porfa! Vamos a la Fuente de Trevi... Siempre fue mi sueño conocerla y estamos re cerquita acá. Porfa, porfa.
Santi: Bueno, podemos empezar por ahí y por todo lo que nos quede cerquita. Total después del casamiento tenemos varios días y podemos irnos a conocer lo que este más lejos.
Hernán: Si, es verdad. Así tampoco nos cansamos mucho para estar lucidos en el civil. (Ríe)
Pau: Es verdad. Tenemos que quedar bien los amigos argentinos. (Comenta con humor)

Con los planes hechos, al menos para el paseo matutino… Se dirigen a sus habitaciones, se visten y salen a la calle. Jose llevaba el mapa e iba discutiendo con Santi que decía que no iban en el camino correcto, muy de cerca los seguían Hernán y Valen que se reían de la pelea de sus amigos y unos pasos mas atrás caminaban Pedro y Paula de la mano disfrutando del paisaje que tenían frente a ellos, Roma era una ciudad hermosa, antigua pero hermosa, seguramente con miles de historias de amores y desamores en cada callejoncito por el que cruzaban los chicos mientras iban paseando.
La parejita se mantenía en silencio, solo se miraban o dedicaban alguna caricia al otro cada tanto. La paz de la reconciliación los envolvía, aunque un poco de inseguridades todavía los rodeaban. Digamos que en la herida se estaba formando la cascarita, todo iba a estar bárbaro una vez que esta sane por completo.

Pedro: Me gusta que podamos caminar de nuevo de la mano. No me gusta pelear así con la gente que quiero tanto.
Paula: A mí también me gusta tenerte de nuevo conmigo, pero aprovechemos la pelea para crecer como pareja en vez de lamentarnos por ella.
Pedro: Tenés razón. Siempre tenés las palabras justas vos. (Le hace una caricia en su rostro)
Paula: Bueno, siempre no. A veces hablo en caliente y digo cosas que no siento… Pero sabe que yo a vos te amo mucho y confío en vos, ¿sí?
Pedro: Bueno, espero que así sea. No quiero verte más celosa, eh.
Paula: ¡Che! Tampoco la pavada, un poco de celos es normal, ¿o no? (Le hace ojitos)
Pedro: Bueno. Pero no quiero que nos peleemos así nunca más. Te quiero conmigo para toda la vida, pero de verdad te digo eh. Para siempre. (Se para frente a ella al hablar)

Al escuchar las últimas declaraciones de su novio se queda en silencio, soñando en poco segundos en como sería toda una vida con él a su lado, la idea le encanta y la entusiasma; pero antes de que pueda responderle algo, Jose comienza a gritar con emoción y se acercan al resto de los chicos que los esperaban en una esquina para ver lo que pasaba.

Pedro: ¿Que te paso loca?
Jose: (Señalando hacia un costado donde se veía a mucha gente amontonada) Allá, ahí está la Fontana di Trevi. ¡Qué lindo! Es un sueño para mí estar acá.
Paula: ¡Ay! ¡Es cierto! Ahí está. (Señala) Vamos, vamos.

Pau agarra del brazo a su amiga y ambas comienzan a caminar rápido, apresuradas por llegar. El resto las sigue unos pasos atrás y todos se quedan admirados ante la belleza de la fuente. En el lugar estaba lleno turistas, así que esperan que otras personas se tomen fotos para luego sacarse algunas ellos de más cerca. También cumplen con la clásica costumbre de arrojar tres monedas con la mano derecha parados de espaldas a la fuente, dicen que de esa forma uno vuelve a Roma y los chicos por las dudas lo hacen. Un rato mas se quedan admirando la gran fuente con tantos bellos detalles y construida hace tanto tiempo, cuando el medio día ya había llegado y el hambre se hacía sentir, fueron alejándose de la fuente por las angostas callecitas de Italia encaminados hacia un paseo comercial cercano según indicaba el mapa con el que se estaban guiando.
Cuando llegan al lugar que buscaban, se encuentran enseguida con una linda pizzería y es el lugar elegido para el almuerzo, luego de comer algo pasean por la calle por la que estaba la pizzería ya que había muchos negocios para turistas, cafés, tiendas de recuerdos o lugares con información turística donde averiguan y piden más folletos para saber que partes de Italia podían conocer. Los recuerdos y esas chucherías ya tendrían tiempo de comprarlas en otro momento más llegado el día de la vuelta.
Pasan la tarde caminando y entrando en diversos negocios, sobre todo las chicas que no dejaban de mirar vidrieras para ver cuál sería la moda que llegaría a Argentina la próxima primavera.
Siendo las seis y media de la tarde Valen empieza a quejarse de dolor que sentía en los pies de tanto caminar y todos estaban bastante cansados por lo que deciden que sería buena idea volver al hotel. Todos estaban de acuerdo con esa idea menos Pedro que tenía otros planes que acababan de ocurrírsele. Quería ver la Fontana di Trevi con las luces encendidas y le iba a proponer a Pau para ir juntos y de paso aprovechar un momento a solas.

Pedro: Pau. (Se acerca a ella y le habla al oído) ¿Me acompañas de nuevo hasta la fuente? Quiero verla con las luces encendidas y dicen que es más tranquilo, que hay menos gente.
Pau: Dale, ahí les digo a los chicos que cambiemos de rumbo…
Pedro: No, vayamos nosotros… Ellos dijeron que estaban cansados. Además, quiero un ratito a solas con vos. (Sonríe para comprarla)
Pau: (Sonríe también, su novio le daba ternura) Bueno, está bien. Avisémosles.

Les comentan a los chicos lo que querían hacer y estos comprendieron en seguida que solo buscaban un momento de intimidad entre ellos por lo que les dan el mapa (por las dudas) y se despiden hasta más tarde. Mientras volvían por la calle llena de negocios Pau se detuvo nuevamente a admirar un vestido que la había dejado embobada.

Pedro: Quedate acá un minuto, ya vengo.
Pau: Para, ¿Qué paso? Si te aburrí vamos. (Ríe) Perdón gordo.
Pedro: No, no es eso. Se me cayó el reloj, voy a ver si está en la otra cuadra, quedate acá así te encuentro.
Pau: Dale, mientras voy a ver si me dejan probarme el vestido… Bah, voy a ver si me entienden lo que quiero hacer. (Ríe)

Pau se queda frente a la vidriera un rato más y viendo que Pedro demoraba en volver, toma coraje e ingresa en el local, por suerte la empleada era muy buena onda y se esforzaba por entenderla, se prueba el vestido y se enamora más de este, le quedaba pintado. El problema era el precio… Ya vería cuanto le sobraba de lo que había llevado para el viaje y si le alcanzaba se lo compraba.
Cuando sale del local Pepe ya la esperaba en la vereda. Le mira la muñeca y seguía sin reloj.

Pau: ¿Lo perdiste?
Pedro: ¿Qué cosa?
Pau: El reloj, gordo. ¿No fuiste a buscar eso?
Pedro: Ah, si… Em… Creo que lo deje en el hotel.
Pau: Sos raro a veces. (Pedro se queda en silencio y se muestra medio nervioso) ¿Vamos?
Pedro: Dale.

Caminan de la mano hasta llegar a la fuente, iluminada y casi sin gente en sus escalinatas parecía lista para una escena de película, de una de esas clásicas películas románticas que solían filmarse allí.

Paula: Ahora es más hermosa. La verdad que me encantó conocer este lugar… Menos mal que Barby se mudo acá y nos invito, ¿no? (Pau seguía hablando y haciendo comentarios sobre la fuente, sobre los lugares por los que habían paseado ese día, siempre hablaba con los ojos fijos en la fuente y Pedro no respondía) ¡Eu! Gordo. ¿Te pasa algo? Desde que te fuiste a buscar el reloj que volviste raro. No me hablas.
Pedro: Em, si… Es que…
Paula: ¡¿Qué?! Me preocupas… (Realmente se estaba preocupando, no quería peleas otra vez)
Pedro: Es una pavada, y algo bueno, eh. Veo tu cara de preocupación, por eso te aclaro… Solo que me agarran los ataques de timidez…

Paula ahora pasa de sentir miedo porque una pelea se acerque a sentir las mariposas en la panza… ¿Qué sería lo que quería decirle que lo tenía tan nervioso? Ahora ella también estaba nerviosa. No quería volar tanto con la imaginación pero todo lo recordaba a cuando él le había propuesto para ser novios, se alejo del resto, busco un lindo lugar y se lo pidió. Ahora había hecho lo mismo y encima estaba nerviosísimo. Sus pensamientos son interrumpidos por un movimiento de Pedro que en ese momento saca del bolsillo trasero de su jean una cajita forrada en terciopelo negro… Pau no pudo evitar volar bastante más con la imaginación y sus piernas comenzaron a temblar de los nervios. ¿Tendría una propuesta para hacerle?

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Chan, chaan, chaaaaan... *suspenso* jajaja
Que tengan muy buena noche y seaaan feliceeeeeees ;) ♥

sábado, 26 de enero de 2013

Capitulo 148 ♥


Así, en silencio y abrazados, se mantuvieron durante largo rato.

Pedro: (Aun sin soltarla) No me gusta nada estar peleado con vos. (Suspira)
Paula: A mí tampoco. No sé cómo aguante tantos días sin un abrazo tuyo. (Le deja un beso en el cuello, que era lo que más cerca tenia de su boca)
Pedro: Y yo no aguanto más sin un buen beso tuyo.
Paula: ¿Y por qué no me lo robas? (Lo desafía)

A Pedro no le hace falta más, se levanta de su lugar para ahora sentarse al lado de su (nuevamente) novia y volviendo a abrazarla comienza también a besarla, Paula sigue el beso en el mismo instante en que este comienza y entrelaza sus dedos en los sedosos rulos de la nuca de su novio para acercarlo más a ella y profundizar el beso. Poco a poco él va recostándola sobre la cama, mientras le hace suevas caricias en la espalda, hasta terminar recostado sobre ella. Como una cosa lleva a la otra, y luego de días sin ni siquiera mirarse la pasión y el amor flotaban en el aire de aquella habitación… Pau tomo el cuello de la camisa de Pepe y comenzó a desabrocharle los botones uno a uno dejándole mientras tanto besos por todo su pecho. Una vez que la camisa de Pedro era parte del suelo escuchan el sonido de un puño golpeando la puerta. Se separan enseguida, asustados, pero a los dos segundos comienzan a reírse a carcajadas.

Jose: (Se escucha a las chicas en el pasillo) ¡Pau! Pauchis… ¿Estás ahí?
Valen: ¿Estará dormida ya?
Jose: No se… Herni, ¿Pepe está en la habitación de ustedes?

Pedro y Paula que escuchaban la conversación de sus amigos seguían riéndose en la habitación, no sabían bien qué era lo que les causaba tanta gracia pero no podían acallar las carcajadas que les surgían.

Hernan: No, no está. ¿Seguirán juntos?
Valen: Parece… ¡Buenísimo! (Festeja con notable alegría en su voz)

Pau ya no resistían más estar en silencio o conteniendo las risas que se les escapaban por lo que se levanta y se dirige a abrirles, antes le arroja la camisa a Pedro para que vuelva a ponérsela.

Pau: (Abre un poco la puerta y se asoma) ¿Me buscaban?
Jose: Si, ¿dormías?
Pau: Si, claro.  (Responde entre risas y con bastante ironía. En ese momento termina de abrir la puerta y Pedro se para al lado de ella.)
Jose: Ups. Creo que interrumpimos. Perdón, chicos.
Pedro: No pasa nada. (Sonríe) Es hora de que todos vayamos a dormir… Mejor, ¿no?
Pau: Si, mejor. (Le sonríe embobada. Sabia que lo que sus amigos acababan de interrumpir se iba a concluir en otro momento, a penas tuvieran oportunidad, por lo que no estaba enojada)

Pedro saludo a las chicas y se metió en su habitación con los chicos, quienes a penas cruzo la puerta de abalanzaron y comenzaron  apegarse puñetazos amistosos.

Santi: ¡¡¡Vamos Pepe viejo no más!!!
Hernán: Yo sabía que no duraban ni 15 días separados.
Pedro: (Atajándose de los golpes que le daban sus amigos) Bueno, bueno. Yo también estoy feliz pero no me dejen marcas que en dos días tenemos el civil.
Santi: Bueno, solo te perdonamos por eso. Si no te cegaríamos a palos por sufrir al pedo porque se re quieren.
Pedro: Yo no la quiero a Pau... ¡La amo!
Hernán: ¡¡Ay él!! (Le pega una vez más) Esta por tierno. (Ríe)
Pedro: Me gastan mucho a mi pero... ¿Qué onda vos con Valen?
Hernán: (Comienza a tartamudear sin decir nada concreto) Em, ehh, Valen, eh. Nada, saben que una vez nos besamos. Y eso es lo único que paso.
Santi: ¡Pero últimamente se la pasan juntos! No mientas... Algo más paso.
Hernán: No, te juro que no. Solo que de a poco me voy ganando mas su confianza y voy viendo que onda. Me gustaría probar algo con ella.
Santi: ¡Ay se me casan todos los amigos!
Hernán: Bueno, aprovecha con Jose.
Santi: Na, Jo es mi hermana.
Hernán: (Ríe) Bueno, éramos todos re amigos hasta q surgieron más cosas.
Santi: No, pero nada que ver. Y Valen, ¿qué onda con vos?
Hernán: Al principio nada, pero creo que la voy aflojando de a poco. ¿No?
Pedro: Así parece. ¡Suerte bro!
Hernán: ¡Gracias!

Por otro lado, cuando las chicas ingresan a la habitación luego de que los chicos cierren la puerta de la de ellos, la toman a Pau una de cada brazo y la sientan en una de las camas sentándose ellas enfrente.

Jose: ¡Conta ya!
Pau: ¡Volvimos!
Jose: ¡No! ¿En serio? Crei que estaban peor. (Le responde con ironía y se ríe)
Pau: Bueno, vos me dijiste que contara… (Se ofende un poco)
Jose: ¡Pero danos más detalles amiga!

Les hace un resumen de todo lo que había pasado antes de la cena,  de los sentimientos que habían pasado por ella mientras jugaban al truco y de la charla entre ellos antes de que los interrumpieran.

Jose: ¿Y no…? (Le hace un gesto con el cual Pau comprende a qué se refería)
Pau: (Se pone bordo) Siempre igual vos… No, no paso nada más que unos besos. Llegaron justo digamos.
Jose: ¿Posta? Creí que ya les habíamos dado el tiempo suficiente. Perdón… Pero moríamos de sueño.
Pau: No hay drama, ya se va a dar.
Valen: Seguramente… ¡Ay! Me encanta ver tu cara de embobada de nuevo… (La abraza y Jose también se une a ese abrazo)
Pau: (Alejándose un poco de sus amigas para volver a hablar) Hablando de embobadas, y enamoradas, ¿Qué onda con Herni, Valen?
Valen: Nada chicas, ya les dije que una vez paso algo porque estábamos medios tomados pero nada más.
Jose: Mmm… Creo que empezó a crecerte un poco la nariz.
Valen: (Riendo) ¡Que boluda! En serio, nada.
Pau: Pero últimamente se la pasan juntos.
Valen: Nos llevamos bien.
Jose: Dale nena. ¡A mamá mono con bananas verdes no!
Valen: Bueno, me gusta pasar tiempo con él, solo eso…
Pau: Así empecé yo con Pepe. (Le guiña un ojo)
Valen: Callate. Callense las dos y vamos a dormir mejor.
Jose: (Levantándose para irse a su cama) Claro, claro, ahora se hace la desentendida, vamos a ver cómo están en unos meses.
Pau: Buenas noches locas, las amo.