viernes, 21 de septiembre de 2012

Capitulo 78 ♥


Tres tonos suenan y nadie la atendía del otro lado aún, sigue sonando hasta que la atiende el contestador. Cuelga y vuelve a marcar, esta vez en el segundo tono se escucha un “Hola” del otro lado, al lo que Paula responde: “¡Al fin te dignas a contestar amiga! ¡Te necesito!”

Jose: ¿Qué paso Pau? ¿Estas bien?
Paula: Si, ponele. Discutimos con Pedro recién. Re feo. Me siento mal y quería desahogarme con alguien.
Jose: ¡Uy! Un día que no los veo y ya me perdí mil cosas. ¿Qué paso ahora?

Paula la pone al tanto a su amiga de todo lo que había pasado y principalmente de esa última charla que habían tenido hace un rato con Pedro. Su amiga trataba de consolarla y le pedía que piense en positivo, le repetía que ya pasaría el mal momento e iban a estar bien de nuevo.
Pero con lo enojado que lo había visto irse, Pau no creía que pronto vuelva a hablarle, y mucho menos que logren reconciliarse con rapidez.
Una semana de Enero pasa, y ellos casi ni se ven. Pedro la evitaba e ignoraba porque no sabía cómo pedirle disculpas por la última frase que le había dicho, a demás necesitaba que ella también se disculpe con él. Si Paula era orgullosa, él lo era el doble.
Paula trataba de evitar encontrárselo, ya que verlo y que no le hable le hacía muy mal.

Pau terminaba en su trabajo, todas las campanas más importantes que le correspondía producir a ella, para dejarles todo organizado a sus compañeros, cuando ella se ausentara los 15 días que le correspondían de vacaciones.
Pedro, en su trabajo pasa una semana tranquila, esa época del año no era de muchas fiestas, ni casamientos ni celebraciones de 15 años, bautismos, etc. Por lo que estaban con poco trabajo. Solo terminaban los álbum de fiestas ya pasadas, para ir entregando todo.

Llega el viernes, Pau había invitado a Jose y Valen a tomar mates, para distraerse un poco con ellas, porque a pesar de que evitaba ver a Pedro, no dejaba de pensar en él. Le daba realmente mucha tristeza que las cosas terminaran así. Lo primero que habían jurado era no arruinar la amistad sin motivo, y obviamente que si no estaban nunca más juntos, la amistad no iba a ser la de antes.
Mientras esperaba a sus amigas, pone la pava en el fuego, espera que se caliente y la pasa a un termo para que se mantenga la temperatura, así ya tenían el agua lista para tomar mates. Cuando estaba por limpiar el mate que tenia aun yerba de la mañana, suena el timbre y luego de comprobar que eran sus amigas observando por la mirilla de la puerta, les abre. Se sientan al rededor de la mesa de la cocina para comenzar la mateada.
Entre charla y charla, mete y mate, se ponen al día. Cuando ya estaban verdes de tanto tomar y no les entraba una factura más, Valen les juntarse con los chicos, esa noche, a comer unas pizzas y de paso. terminar de arreglar las cuentas para pagar el alquiler de la casa en la que se iban a hospedar en la costa.

Paula: Bueno, que vengan acá ya que estamos. Pero pedimos las pizzas, eh. Ni ganas de amasar.
Jose: Okey, pero vayamos a comprar unas gaseosas por lo menos.
Valen: ¡Y una cervecita! I Dale, vayamos nosotras. Y vos Pau, mientras vamos, avisales a los chicos, así tipo 9 vienen.
Pau: Em, dale. Ahora llamo a Hernán.
Valen: Si, y decile a Pepe que ya venga, ¿no? Total si esta al pedo no le cuesta nada. (Ríe)
Jose: (Salvando a su amiga) Creo que iba a estar en lo de Santi, por ahí están los 3 juntos y zafas de llamar a todos. (Sonríe a Pau. No sabía si los chicos estaban juntos o no, pero lo había inventado en el momento, para que Valen no pregunte por qué Pedro no venia antes)
Pau: Si, ahora veo. Che, ¿y si compran el queso y unas prepizzas? Así tampoco tenemos que esperar el delivery.
Valen: Que pancha estas hoy amiga. (Ríe)
Jose: Dale, compramos todo.

Jose y Valen, salen hacia el almacén a hacer las compras. Compran las pre pizzas, el queso, gaseosas, cerveza y unas papitas, maní y palitos para picar algo antes de cenar.
Paula llama a Hernán y le avisa de los planes.

Paula: Venganse tipo 9. Ah, y trae la plata del alquiler que ya se lo damos a Jose para que le cancele la deuda al dueño. ¡Ya queda re poquito y nos vamos eh!
Herni: Si, es verdad. No falta nada. No te preocupes que llevo todo.
Paula: ¿Les avisas a los chicos?
Herni: Dale, ahí llamo a Santi.
Paula: A Pedro también.
Hernán: ¡Pero Pedro vive al lado tuyo pancha! Avisale por ahí, ni tenés que gastar teléfono.
Paula: okey, le aviso. Nos vemos.

A penas corta la comunicación con Hernán, llegan Valen y Jose del almacén con todas las compras ya hechas.

Valen: Listo. Ya tenemos todo. ¿Llamaste a los chicos Pau?
Paula: Si, llame a Herni y él le avisa a Santi, me dijo. Y también les avise que traigan la plata para lo del departamento.
Valen: Buenísimo. ¿Y a Pedro?
Paula: No le dije todavía. Es que cuando salieron llame a Herni y recién cortamos.
Valen: Los más charlatanes son. Bueno, ¿le decís?
Jose: Dame el teléfono que lo llamo Pau, así vos vas prendiendo tu horno que solo vos lo entendés.
Paula: Dale. (Agradeciéndole con la mirada)

A la hora pactada con anticipación, el primero en llegar, obviamente es Pedro porque vivía cerca. Entra y las saluda a las tres. Paula estaba al lado del horno empezando a calentar las prepizzas, Jose cortando la muzzarela y  Valen estaba sentada junto a la mesa de la cocina, poniendo las papitas, palitos y demás cosas que habían comprado para ir picando. Pedro se sienta al lado de esta última y se pone a charlar con ella. Jose y Pau no participaban de la conversación. La dueña de casa se sentía realmente muy incómoda, en otra ocasión Pedro se hubiera puesto a charlar con todas a la vez, pero solo la miraba y hablaba con Valen, y sabia que hacia eso para no hablarle a ella.
Solo rogaba que en el transcurso de la noche puedan volverse a hablar aunque sea un poco.

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Reportandome desde la costa atlantica, aqui les dejo el capitul de hoy. Que los disfruten (?

Buenas noches....

Y vamoooooooos PyP lpmmmmmmm que la rompieron en el aquaaaaaaaaa ♥♥♥ AguaBaile!! ♥♥♥

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Capitulo 77 ♥


A su lado, sentado cerca de ella, se encontraba Pedro con una sonrisa en su rostro.

Paula: ¡Ay tarado! ¡Me re asuste! ¿Cómo me vas a hacer eso?
Pedro: ¡¡Bueno!! ¡¡Tranquila!! Perdón. (Se apoya sobre el respaldo de la cama y la toma a Pau en sus brazos) Te extrañé.
Paula: (Devolviéndole el abrazo y apoyando su cabeza en el pecho de él, como tanto le gustaba hacer) Yo también. ¿Qué haces acá? ¿Cómo entraste?
Pedro: ¡Cuantas preguntas! Por la escalera.
Paula: Ah, cierto…

Luego de unos segundos en los que ambos se mantienen en silencio disfrutando del abrazo, Pedro la toma por la mandíbula para que lo mire e intenta besarla, pero apena roza sus labios con los de ella, Paula se aleja.

Pedro: ¿Qué paso amor?
Paula: Yo te tendría que preguntar, eso. ¿Qué te pasaba hoy? Me respondiste re cortante el mensaje y me re molesto.
Pedro: Si, perdón, es que estaba muy enojado.
Paula: ¿Conmigo?
Pedro: Si.
Paula: ¿Por qué?
Pedro: Por ayer… (Como Paula seguía en silencio y mirándolo, continúa hablando él) Cuando se fueron los chicos… Que yo te propuse quedarme, y por cómo me respondiste, sentí que un poco más, y me estabas echando.
Paula: Pero vos sabias que estaba cansada. Desde el miércoles que no te podía ver de tan atareada que estaba, no daba más. Ni ordene esa noche, por eso te dije que no hacía falta que te quedes, deje todo como estaba y me fui a dormir. Hoy me ayudo mi mamá a acomodar.
Pedro: Pero era obvio que no quería quedarme para ordenar, ¿o no? (Ella solo lo miraba a los ojos sin responder) Creo que sí, que era obvio. Como vos dijiste recién, desde el miércoles que no nos veíamos, y una vez que estábamos frente a frente, teníamos a los chicos de por medio, me moría de ganas de darte un beso. Solo quería quedarme unos segundos más para saludarte bien.
Paula: Pero si te quedabas no iban a ser unos segundos. (Responde levantando un poco su tono de voz. Le molestaba que no admita que ella tenía razón. Se suelta de su abrazo) Y no estaba del mejor humor.
Pedro: Antes no parecía lo mismo, con los chicos te matabas de risa. (Ahora serio)
Paula: Ay Pedro, no salgas con esas pavadas, todos nos estábamos matando de risa. Trataba de ponerle onda a pesar del cansancio, para pasarla bien todos.
Pedro: Y conmigo parece que no tenías ganas de ponerle onda, ¿no? Deja Paula. Parece que no te importa tanto esta relación.
Paula: ¿Qué decís nene?
Pedro: La verdad. Ni bola me diste ayer.
Paula: Ah bueh. Lo que me faltaba. ¿Te podes ir por favor? (Se levanta de la cama y le abre la puerta de su habitación, invitándolo a retirarse) No tengo ganas de seguir hablando ahora.

Pedro se levanta y comienza a caminar hacia el patio. Ella lo sigue unos pasos más atrás y cuando estaba por terminar de pasar al otro lado de la medianera ella, desde la puerta le grita algo más, que le había quedado atragantado.

Paula: Y obvio que me importa la relación. Parece que no valoras nada de lo que hice, de lo que me jugué y soporte para que podamos empezar algo.
Pedro: Si todo te costo tanto esfuerzo ¿para qué lo hiciste? (Muy serio)

Paula no podía creer lo que había escuchado. Indignada, cierra la puerta de un golpe y se sienta en el piso, apoyando su espalda contra la pared, deja que unas lágrimas de bronca contenidas ante la presencia de él, se liberen y recorran su rostro.
Morito, muy perceptivo, comprende que su dueña no estaba bien, con mucho amor se recuesta a su lado y apoya se cabecita en los pies de ella.

Paula: Sos tan lindo Morito. Gracias. (Abrazándolo) ¿Por qué es así conmigo? ¿De verdad cree que él no me importa?

Esas y muchas preguntas más pasaban por la mente de Paula. Tenía la intención de que esa visita sorpresiva de Pedro terminara de otra manera. Había cortado el beso que intento comenzar, solo para que él le explique qué le había pasado cuando le respondió el mensaje. Porque quería entenderlo y que esa incomodidad que aún sentía, se termine.
Pero fue lo peor que pudo haber hecho, ya que le confesó que había estado enojado por algo que, para ella, no debería haberle causado tal disgusto.
Estos malos entendidos que se generaban últimamente la tenían realmente muy cansada. Le daba bronca, porque ambos querían estar bien pero siempre algo complicaba la situación.
En su mente retumbaba el “¿Para qué lo hiciste?” que Pedro le había dicho antes de que ella cerrara la puerta de su casa, sabía que lo había dicho con bronca. Pero la ponía mal… ¿Realmente él pensaba que para ella era tener que hacer un esfuerzo para estar con él? ¿Qué solo fingía? Si eso era lo que tenía en mente, estaba muy pero muy confundido.
Secándose las lágrimas que habían quedado en sus mejillas y concentrándose para que no salgan más de ellas de sus ojos, se levanta del piso y busca su teléfono. Marca un número que ya se sabía de memoria, necesitaba hablar con esa persona cuanto antes.

En el instante en que le dice a Paula esa última frase, y ve como su carita se transforma para contener las lágrimas, Pedro se arrepiente de haberlo dicho. Del enojo que tenía, no se había medido, y a pesar de que varias cosas de ella le molestaban, sabía que cuando hablaba de “jugarse” tenía razón, los dos estaban jugándose la amistad que habían construido, para comenzar algo nuevo, y dejar que otros sentimientos, que antes estaban ocultos, surjan.
Igualmente ahora no iba a volver. Primero, ella no iba a abrirle la puerta, ni atenderle un teléfono, y segundo, seguramente volverían a discutir, y no quería eso.
Él solo quería que puedan disfrutar de esa relación, que intentaban construir, y tantas trabas lo desesperaban, odiaba pelear por malos entendidos y terminar diciendo cosas que no sentía.
Con una sensación horrible en su pecho, ya que no le gustaba discutir y mucho menos con las personas que de verdad quería, se pone a cocinar algo liviano para cenar temprano y acostarse a dormir. No tenía ganas de hacer nada más ese día.

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"Que nos sucede vida que últimamente, ya discutimos por pequeñeces" Y bueno nada...
Espero les guste. Tengan ustedes muy buenas noches. ♥

Gracias por leer y paciencia. No me gustan las cosas fáciles. Jajaja!

martes, 18 de septiembre de 2012

Capitulo 76 ♥


Luego de una tarde muy divertida con su familia y de pasar bastante rato en la pileta con sus sobrinos, emprende camino a su hogar, muy cansado.
Llega a eso de las 6 de la tarde, sin hambre, ni ganas de tomar nada, ya que habían estado picando cosas, de las que habían sobrado de la noche anterior, hasta hace un rato. Se baña para sacarse el olor a cloro de la pileta y se tira en el sillón a escuchar un poco de música.
Pasar tanto tiempo con sus sobrinos lo había puesto de muy buen humor y estaba arrepentido de algunas cosas de las que había pensado a la madrugada antes de dormirse. Sabía que, en parte, estaba en lo cierto, Paula había sido muy cortante y distante con él anoche, y eso todavía le molestaba bastante. Pero también sabía que ella lo quería un montón y que no era de esas mujeres a las que les gusta jugar con los sentimientos de los demás.
Esa tarde en familia, lo había relajado y le había servido para aclarar sus ideas. En cambio, a Paula, le paso todo lo contrario, se había quedado muy enojada con la respuesta de Pedro a sus mensajes, y descargarse con Delfi la había hecho agarrarse mucho más bronca, a pesar de que su hermana menor había intentado tranquilizarla a toda costa.
Le molestaba sobre todo que haya hecho caso omiso a su propuesta de verse por la tarde, ese 1ero de Enero, para así reparar lo cortante que había sido en la madrugada.
Igualmente tenía planeado volver a llamarlo para ver qué le pasaba. No le gustaba estar así.
Cuando toda su familia comienza a irse, su mamá se ofrece a quedarse un rato más para limpiar y ordenar con ella, a demás quería conversar un poco, porque la notaba media triste. Todo lo contrario a como la había visto la semana pasada. Obviamente Paula no rechaza su propuesta, le venía genial que le dé una mano. Una vez solas, Paula se pone a lavar los platos y Alejandra mientras barría el piso de la cocina inicia la conversación.

Alejandra: Cuantas migas que hay acá.
Pau: Si, es que anoche ni barrí después de que se fueron los chicos.
Alejandra: Ah, ¿se fueron muy tarde?
Pau: Si, como a las 6. Lo que paso, es que nos agarro la melancolía y entre una y otra anécdota, se nos paso el tiempo volando. Nos matamos de risa.
Alejandra: ¡¡Qué lindo!! Qué bueno es reírse a carcajadas y con todas las ganas.
Pau: Si, la verdad que si, te descarga. La pasamos muy lindo.
Alejandra: Si, es lo mejor. Igual, tu cara…
Pau: (Ahora mirándola a ella) ¿Qué?
Ale: No dice lo mismo que vos me contas.
Pau: ¿Por?
Ale: No se, estas muy seria, y vos sos una persona de sonreír mucho.
 Pau: Si, puede ser.
Ale: ¿Me querés contar?
Paula se queda en silencio, por lo que Alejandra vuelve a indagarla.
Ale: ¿Algún hombre que te tiene loquita?
Paula: (Riendo) Sos terrible ma. ¿No vas a parar hasta que te cuente, no?
Ale: Obvio que no, me interesa saber sobre vos, sobre tu vida, porque quiero que estés bien. Y me sorprendió verte la semana pasada tan contenta y hoy con esa mirada triste, y como te conozco, me imagino por donde viene la mano.
Pau: Si, imaginas  bien.
Ale: ¿Y se puede saber quién es el muchacho?
Paula: (Sonrojándose y desviando la mirada de la de su madre) Alguien que ya conoces bastante, y que creo que sospechabas en un momento que algo pasaba.
Ale: ¡¡No me digas que es Pedro!! (Pau asiente) ¡¡Ay sí, me encanta!!

Ambas se sientan en las sillas de la cocina, para charlar mejor y Paula comienza a contarle todo lo que habían pasado juntos, y los sentimientos hacia él que había ido descubriendo desde que Pedro era su vecino. Mientras repasaba la historia en su mente, para ir contándosela a su mamá… Sonreía, se ponía nerviosa, sentía nuevamente ese nudito en el estomago de nervios, de amor. El enojo se le iba pasando al pensar lo lindo que se sentía estar con él.
También le cuenta a su mamá el motivo de su seriedad.

Ale: Ay Paula, no hinches. Disfruta de lo lindo del amor. ¿No podía estar ocupado con su familia y por eso responderte cortito el mensaje? ¿Qué sabes si no se aparece después por acá?
Pau: No sé, puede ser. Espero que venga. Ahora lo extraño.
Ale: Ay sos terrible. (Riendo) No seas tan peleadora, no lo pierdas por una boludez, que es un chico divino…
Pau: Si, lo sé. Igual no le voy a mandar otro mensaje. Voy a esperar a ver que hace él.
Ale: Bueno, como quieras… Sigamos limpiando.
Pau: Dale. Gracias ma.
Ale: No me cuesta nada barrer un poco.
Pau: Por eso no, por escucharme, por ser mi consejera, por dejarme confiar en vos.
Ale: Ay mi amor, de nada. Estoy para lo que necesites. (La abraza tiernamente y continúan con sus quehaceres)

Habían empezado barriendo, pasando un trapo así no más; pero terminaron haciendo una limpieza general por toda la casa. Pau estaba totalmente agradecida, tenía todo bastante desordenado, ya que la última semana solo había ido a su casa para seguir trabajando y después dormir.
Cuando terminan, su madre se retira y Paula aprovecha para ducharse, hacía mucho calor ese día. Una vez que estaba bien fresquita se viste con ropa liviana y se recuesta en su cama con Moro, prende la televisión y siendo las 18 hs busca alguna película para ver en el cable, de esas navideñas, con historias tan tiernas.
Antes de terminar de verla, se queda profundamente dormida. De un momento a otro comienza a sentir en su mejilla algo suave que la rozaba.

Pau: (Sin abrir los ojos y volviendo a acomodarse en otra posición) Mmmm, basta Moro.

Luego de decir eso, escucha una risa, y sobresaltada se levanta, sentándose en la cama para ver de quien se trataba.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Capitulo 75 ♥


Entra en su habitación, se saca la camisa que llevaba puesta, las bermudas, y así no más se recuesta boca arriba en su cama, poniendo sus manos tras la nuca. Estaba cansado y necesitaba dormir pero no podía dejar de maquinarse.
Que Paula le haya dicho que se vaya, cuando el resto de sus amigos lo hacían, lo había dejado pensando. Sentía que lo había echado, y no entendía muy bien por qué, desde el miércoles que no se veían y mínimo quería poder darle un beso cuando estuvieran a solas. Le hizo sentir que no quería lo mismo, o al menos eso había interpretado.
Lo que más lo descolocaba era que, durante esos días que no se habían visto, estuvieron todo el tiempo en contacto por mensajitos, los cuales eran siempre con mucho amor.
En resumidas cuentas, lo que sentía era bronca. No quería sacar conclusiones apresuradas, ni hacerse la cabeza por demás, pero ahora dudaba si era verdad que ella lo quería más que un amigo o mejor amigo… Dudaba si estaba segura de la relación que estaban comenzando. Tenía miedo. No quería involucrarse más, sentir cosas más profundas, para después terminar con un rechazo.
Se levanta, se sirve un vaso de agua bien helada, para refrescarse un poco y vuelve a recostarse, esta vez tratando de poner la mente en blanco. Luego de varios intentos fallidos, lo logra y también consigue conciliar el sueño.

Cuando todos se van de su casa, Paula se saca la ropa de fiesta que tenía puesta, se viste con una remera cómoda para dormir, apoya su cabeza en la almohada y cae rendida. Realmente estaba agotada.
Al otro día se levanta con el sonido de su celular, refregándose la cara y desperezándose, atiende.

(Comunicación telefónica)
Pau: Hola. ¿Quién es?
Delfi: Que voz de dormida nena.
Pau: Hola Del. Si, recién me levanto.
Delfi: Que bonito eh. Mira que en una hora vamos.
Pau: Uh, cierto. Feliz año hermanita. ¿Qué hora es?
Delfi: Igualmente. Las 12.
Pau: Bueno, ahora me despabilo y ordeno un poco para esperarlos de nuevo. ¿Quiénes vienen?
Delfi: Los mismos de anoche.
Pau: Ah, buenísimo. Nos vemos. (Luego de un silencio) Ah, para. ¿Vos llamaste por algo en especial?
Delfi: No, nada. Quería saber cómo te fue después.
Pau: Ah, todo bien, vinieron los chicos y nos quedamos charlando y riendo hasta las 6 de la mañana, por eso seguía durmiendo.
Delfi: Ah, tranqui. (Risas) Que bueno. ¿Y con Pepe?
Pau: Em, llegó tarde porque hubo un accidente justo delante de su auto cuando venía. Me re preocupe pero por suerte llego bien. Em, después nada, hablamos toda la noche entre todos.
Delfi: ¿Ni un besito le diste este año todavía?
Pau: Uh, la verdad que no, ni me di cuenta.
Delfi: ¿Y no se quedo un rato más?
Pau: No, les dije que vayan yendo todos, porque estaba re cansada.
Delfi: Ay, ¡que corta mambo sos nena!
Pau: Si, ¿no? Capaz, un poco, pero me tiene que entender. Toda la semana le dije que estaba llena de trabajo.
Delfi: Bueno, tema de ustedes. Chau hermanita, nos vemos.
Pau: Nos vemos Del. Besos.

Enseguida se pone a ordenar todo  lo que había quedado de la noche anterior. Lava los platos, los seca y guarda. Vuelve a poner fuentecitas en las mesas con las cosas dulces que habían quedado, para picar algo antes de comer. Enciende su compu para escuchar un poco de música y ponerle más humor a su mañana/mediodía.
También le manda un mensaje a Pedro. Delfi la había dejado pensando si había sido muy cortante anoche con él, pero mantenía su postura de que estaba justificada por su cansancio.

Pedro también se despierta con el sonido de su celular, sonaba “Insisto”, una de sus canciones favoritas, indicando un mensaje. Aún medio dormido y entrecerrando sus ojos al sentir la fuerte luz de su teléfono sobre ellos, lee el mensaje de Paula.
Paula: “Hola gordo!! Buen día y feliz año. ¿Querés pasar ahora un ratito así nos vemos antes de que llegue mi familia?”

Lo primero que se le cruza por la cabeza es “¿Ahora quiere que vaya? ¿Por qué tengo que terminar siempre cediendo yo?” Es así que decide ni siquiera responderle y después excusarse diciendo que lo vio tarde. Todavía estaba enojado con ella. Era muy orgulloso.
Se vuelve a acostar media horita más y, cuando se levanta, se va a la casa de su padre a almorzar con su familia.

Paula recibe a sus invitados en su hogar, con quienes almuerza y siguen festejando. Estaba extrañada porque Pedro no le respondía el mensaje. ¿Le habría llegado?
Ante la duda le envía otro, donde le dice: “Pepe, todo bien? Te llego el mensaje de este mediodía? Te extraño.”

Pedro lo lee al instante y le responde enseguida, utilizando la excusa que ya había pensado. “Si, lo vi cuando me desperté y era tarde, segura ya estabas con tu familia. Después me colgué en responder. Perdón. Feliz año!”

Cuando Paula ve esa respuesta presiente que algo le pasaba a Pedro, estaba muy cortado, pero no podía entender por qué. Mientras leía y releía el mensaje, para ver si podía descifrar algo, Delfi se acerca a ella.

Del: ¿Paso algo Pau?
Pau: No, ¿por?
Del: Por tu caripela.
Pau: Ah, em. Es que no entiendo a Pedro. Mira los mensajes (Le pasa se celular y Delfina se pone a leer)
Del: Ah bueh, ¿arranco el año con el pie izquierdo el cuñadito? Re seco te respondió.
Pau: No le digas así, no somos nada. No sé qué le pasa, pero conmigo las histeriqueadas así, no van.
Del: Para Pau, tranqui, anda a saber si le paso algo malo o que se yo. A demás tampoco fue para tanto, solo respondió cortante.
Pau: Si es para tanto. Porque dijimos que si nos la jugábamos por esta relación, lo hacíamos a full, poniendo lo mejor de cada uno, porque no daba arruinar la amistad por una simple calentura.
Del: Apa. Bueno, pero para, relaja. Espera a verlo y que puedan hablen tranquilos.
Pau: Ahora no tengo ganas de verlo, ni de responderle. Encima lo invite para que venga más tarde, vos leiste el mensaje, y no me dijo nada al respecto. Tengo una calentura.

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Disculpen mis demoras, ando como Pau de la nove jaja!
Espero les guste el cap..
Ah, y si pueden ayuden a difundir.... Martu (@marlaleoncita), a quien creo que todos conocer, propuso por tweet ayudar a un comedor de Lobos... Lo quieren pintar... Necesitan 4 latas de pintura de 20 litros. Si pueden difundir o lo que sea va a ser genial. Espero que puedan.

Besos a todos ♥

Me olvidaba... Cap dedicado a Gise que me hizo animar a hablarle a Pepe jajajajaj Te quiero Gi!! ♥ @Gisede_pyp
Buenas noches y buen comienzo de semana.
Agos.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Capitulo 74 ♥


Toda la familia se despedía del dueño de casa. Horacio estaba parado en la puerta de su hogar, cada uno de los hijos en sus autos lo saludaban y tocando bocina se despedían hasta pronto.
Pedro, quejándose en su interior por no contar con una autopista directo a capital, emprende camino a la casa de Pau.
Iba con mucho cuidado ya que manejar una noche así era bastante peligroso, salía mucha gente pasada de copas a hacer locuras por la calle.
Por el camino, se produce un choque frente a él, lo cual logra demorarlo. Espera que venga la policía, porque no quería ni acercarse a los autos a ver, era bastante miedoso e impresionable.
La policía llega y les informan a los que se habían quedado mirando, que los viajeros estaban un poco heridos pero dentro de todo, bastante bien. Esto lo demora un montón en su llegada a la casa de Pau, quien se mantenía en contacto con él mediante el Blackberry Messenger, ya que ante la tardanza todos sus amigos se habían empezado a preocupar.
 La policía empieza a buscar personas que hayan visto lo que ocurrió para que los acompañen a la comisaria como testigos. Pedro lo sentía mucho, pero él solo quería llegar con sus amigos y su amor, a demás había más gente mirando en el momento que el choque ocurrió, podían quedarse otros como testigos. Es así que se sube a su auto y esquivando el accidente, sigue su camino.

Paula, en su casa, estaba que caminaba por las paredes. Josefina era la que más la entendía, igualmente todos estaban preocupados.

Hernán: ¿Respondió de nuevo?
Paula: ¡No!
Hernán: (Riendo) Tranquila, no le paso nada.
Paula: Pero me preocupa que no responda.
Santi: Debe haber arrancado y no va a responder mientras maneja Pau, tranquila.
Paula: Si, es verdad. Perdón. ¿Quieren un poco de pan dulce?
Valen: Ya era hora que ofrezcas algo. (Dice en tono de broma para descontracturar el clima)
Paula: Perdonen. Me preocupa no saber nada de Pepe, más con eso que nos conto, del choque.

Se dirige a la cocina y en ese momento suena el timbre de su casa, deja todo lo que estaba por llevar a la mesa del living en la mesada y corre hacia la puerta, observa por la mirilla y al ver que era Pedro abre y se le tira encima.

Paula: ¡¡Llegaste!! Me tenías preocupada Pedro. (Abrazándolo)
Pedro: (Al oído) Tranquila amor, está todo bien, ya estoy acá.
Paula: (Separándose se él y dejándolo pasar para cerrar la puerta de calle) ¿Por qué no me respondiste el último mensaje?
Pedro: Es que estaba manejando.
Santi: ¿Viste? O te dije que era por eso.
Pedro: Siempre tan exagerada Pauli.
Santi: Ayy, Pauliii (dice en tono de broma) ¿Desde cuándo se llevan tanto ustedes?
Pedro: ¿Desde que somos vecinos?

Paula, sonrojada, se escapa a la cocina a buscar las cosas que había dejado en la mesada y les ofrece a sus amigos.
Trae un poco de pan dulce, garrapiñadas, maní con chocolate, turrones, nueces, pasas de uvas.
Pasan una linda noche, bailan entre ellos, escuchan música, se divierten y hasta lloran de risa recordando anécdotas de viajes, momentos juntos o historias de la secundaria.
También terminan de organizar las vacaciones que ya estaban realmente cerca. Jose les avisa que ya reservo la casa y les muestra fotos del lugar para que vayan conociendo.

Paula: Que lugar más lindo. Trasmite mucha paz y es justo lo que necesito.
Hernán: Si, todos tuvimos un año movidito. Pero ya termino ese año, ¡¡a empezar el nuevo con toda la energía!! (Dice levantando su copa con un poco de sidra)

Todos brindan por un nuevo año, con nuevas experiencias que los lleven por buen camino, y sobre todo porque esos caminos nunca los separen.

Valen: No quiero ser aguafiestas, pero los años no vienen solos y me estoy durmiendo sentada.
Santi: Uh ¡ya tenía que empezar a hinchar la nonna!
Valen: Que malo sos.
Santi: Era un chiste tonta. ¿Querés ir yendo?
Hernán: Si, vamos yendo todos ¿dale? Son las 6 am. (Riendo) Nos copamos con las anécdotas y chistes eh.
Pau: ¿Posta las 6? Bueno, vayan yendo. (Dice con una carcajada) Estoy frita yo también.
Jose: (Agarrando su cartera) Bueno, que su vecino la ayude a acomodar. Vamos.
Pedro: Que simpática Jose eh. (Por dentro agradece el comentario de Jose aunque no demuestra lo mismo)
Paula: Igual si querés anda vos también Pepe, no iba a ordenar ahora. Estoy re cansada en serio.
Pedro: (Un poco enojado ante el rechazo de Paula) Ah, okey. Nos hablamos mañana.
Santi: Y taza, taza cada cual a su casa.
Valen: (Tentada de risa como los demás) Dale, payaso. Vamos.

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Disculpen mi ausencia se ayer, tuve una semana como la de Pau en la nove... Jajajjaa! Posta, muy a full lo mio.

Buen fin de semana para todos. ♥

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Capitulo 73 ♥


Pedro, por la tarde temprano, parte hacia la casa de su padre en Mármol, donde pasarían el festejo de año nuevo. No había tenido ni tiempo de saludarse con Pau desde el miércoles, pero esa noche se iban a ver, ya que luego de celebrar la llegada del 2012 con sus respectivas familias, lo haría con sus amigos en la casa de Paula, como hicieron en navidad.
Cuando llega a Mármol comienza a ayudarlo al papá a preparar la mesa, las cosas para el asado, y demás.

Horacio: Gracias Pepe por venir antes a ayudar.
Pedro: No, de nada viejo. A demás quiero que me enseñes a hacer un buen asado, quiero empezar a usar yo también la parrilla que tengo en casa.
Horacio: Me gusta hijo verte así hijo, con iniciativas en la vida. Te veo más feliz últimamente, ¿es por algo en especial?
Pedro: No, por nada. (Sonriendo al recordar las cosas que pasaban con Pau, las cuales eran el motivo de su felicidad)
Horacio: Creí que por algo en especial. Pero bueno, está bien que vayas con una sonrisa por la vida, eso es lo que siempre quiso enseñarles tu mamá.
Pedro: Lo sé, me encantaría que este acá, y mostrarle lo feliz que soy.
Horacio: (Abrazándolo) Ella está siempre.
Pedro: Gracias.
Horacio: Vení, vamos a la parrilla.

Se dirigen al quincho de la casa familiar, donde se encontraba la parrilla. Paso a paso y con mucha paciencia Horacio le explica cómo prender el fuego de la forma más rápida y correcta, luego le comenta de qué manera le convenía acomodar los distintos cortes de carne, para que todos se cuezan con casi el mismo tiempo de exposición al fuego.
Pedro atento a cada movimiento de su padre va absorbiendo el conocimiento lo mejor que puede, pronto lo pondría en práctica en su casa, con sus amigos. Aunque su principal idea era lograr cocinar algo rico para deleitar a Paula con una cena o almuerzo sorpresa algún día, no muy lejano.
En cada momento del día, con cada cosa que hacía, Pau siempre estaba en su mente, a veces hasta sentía un poco de miedo de que esto sea así, porque nunca antes le había pasado con otra mujer con la que estaba saliendo o conociéndose.
Esta vez era, definitivamente, muy diferente a las otras veces. Le daba un poco de vergüenza admitirlo pero se estaba enamorando.

Paula se pasa toda la tarde con Delfi, cocinando y jodiendo, parecían amigas más que hermanas. Se llevaban muy bien. Una era consejera de la otra y viceversa.

Paula: Che nena, muchas preguntitas me haces vos a mi sobre Pedro, pero ¿y vos? ¿Qué onda? ¿Salís con alguien?
Delfi: No. (Responde seca y cambia de dirección su mirada, mostrando así su timidez)
Paula: Dale, te haces la pispireta y después vos me ocultas tus noviecitos a mí. ¿Cómo se llamaba el rubio ese que estaba el otro día en casa con tus amigas y vos?
Delfi: Francisco.
Pau: Ah, sí, Fran… ¿Ese te gusta, no?
Delfi: Emmm… Si.
Pau: Dale, no te hagas la tímida, larga.
Delfi: No me hago Paula, no me gusta hablar de esto.
Pau: Dale, yo te conté de Pedro.
Delfi: Ufa. Sí, me gusta Fran, pero no paso nada.
Pau: Ah, pero ¿sabe él que vos gustas de él?
Delfi: Yo que se Pau. Capaz algo sabe, seguro. Pero no se qué onda él conmigo. Las chicas dicen que tengo chance, pero nada seguro.
Pau: Y averigua tonta. Es re bonito, simpático y divertido, por lo poco que lo vi.
Delfi: Si, es un divino. (Admite sonrojándose)
Pau: ¡¡Ay!! ¡¡Que amor!! Cualquier consejo que necesites levantas el teléfono y sabes que contás conmigo para hablar eh.
Delfi: Gracias Pau. Te amo.
Pau: Y yo a vos loca. (Abrazo)

Cuando ya tienen todo casi listo llega Alejandra, la mamá de las chicas, quien ayuda con los últimos detalles. Al rato comienza a llegar toda la familia que estaba citada esa noche. Como esta vez el clima estaba más cálido, cenan en el patio de la casa de Paula.
Varios familiares le preguntan respecto a la escalera que tenía en el fondo de su casa a lo que ella siempre respondía con la misma historia, inventada por ella al no saber qué decir. Les decía que, Pedro, un amigo de ella, que vivía del otro lado de esa medianera, ayer se había olvidado las llaves de su casa adentro por lo que para entrar a su terreno le pidió ayuda a ella, ya que sus patios se comunicaban y la escalera quedo allí porque se había olvidado de retirarla.
El problema fue cuando su primo le ofreció guardarla y Paula reacciono de una manera media sospechosa.

Pau: ¡¡NO!!
Primo: Apa. ¿Qué paso?
Pau: No, que la dejes ahí la escalera, no te hagas drama, mañana Pedro se la pasa para su casa, porque en realidad es de él.
Primo: Ah, listo, perdón.

Delfina, que sabía la verdad sobre la escalera, aparta a su hermana del resto de la familia y la carga, a más no poder, sobre el asunto y por su reacción cuando su primo la quiso sacar.

Delfi: Sos lo más hermanita. Después te voy a dar una clase de disimulo.
Pau: Si, mas te vale que sepas disimular bien. Basta de gastadas y vamos a buscar los turrones y el Mantecol adentro.

Juntas, retiran los platos ya utilizados en la cena y  ponen las cosas dulces en la mesa, ya quedaban poquitas horas de este año.

A Pedro, ya rodeado por toda su familia con quienes hacia la sobre mesa, se le ocurre mandarle un lindo mensajito a Pau y así lo hace… Le escribe: “No sé cómo hago para aguantarme todo lo que te extraño. Encima no te veo hasta el año que viene!!! Jajaja. Te amo Pochi. Espero que esta nuevo año sea especial para los dos.

Paula, mientras acomodaba los platos sucios en la pileta de la cocina, para después lavarlos, escucha su celular. Al ver el remitente del mensaje sus ojos se iluminan, por lo que su hermana se acerca rápidamente a chusmear qué le había mandado Pedro, ya que por la cara de Pau había descubierto que era de él.

Paula: (Pasándole el teléfono) ¿No es un tierno? Lo adoro.
Delfi: Es un salame. (Dice riéndose, luego de leer el mensaje)
Paula: Vos de envidiosa. (La pelea)
Delfi: No tengo nada que envidiarte.
Paula: ¿Cómo es eso?

Delfina saca su celular y le muestra un mensaje que había recibido hace unos minutos. Era de Fran, y decía: “Espero termines muy bien este año, linda. Y que el que viene nos encuentre más unidos. Te quiero mucho Del.”

Paula: (Gritando exageradamente) ¡¡¡Ay noooo!!! ¡¡¡¿Cómo no me lo mostraste antes?!!!
Delfi: Callate boba. Por eso no te lo mostré antes, porque gritas. Además estábamos rodeadas de la familia.
Paula: ¿Y qué le vas a responder?
Delfi: No se. ¿Y vos a Pedro?
Paula: No se, tampoco. Pero seamos tiernas, ¿dale?
Delfi: Dale.
Paula: Ayyyyy me encanta estar así de enamorada y verte a vos en el mismo estado. ¡¡Me da más alegría!!

Se funden en un abrazo, festejando el triunfo en el amor de las hermanitas Chaves. Vuelven a sus labores, preparan la mesa con las cosas dulces, piensan en sus romeos.

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¡¡¡Y que viva el amor!!! ♥ Jajajaja!
Que tengan un buen día... Espero les guste el cap. Besulis a todos.

Agos.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Capitulo 72 ♥


Delfi, al ver entrar a Pau, se pone re contenta y su rostro se ilumina con una sonrisa. La recordaba del asado con familia y amigos, que había hecho Pedro para estrenar la casa, en el cual se habían quedado jugando en la pileta juntos.
La nena corre a su lado y la saluda con alegría.

Delfi: ¡Hola Pau!
Pau: Hola bonita. ¿Cómo estás?
Delfi: Muy bien. ¿Vos? Hace mucho que no te veía.
Pau: Si, unas semanas… Y ya estas más alta eh.

Delfi contenta con el comentario, la toma de la mano a Pau y la dirige a la mesa donde estaban merendando, para que se siente al lado de ella.

Lu: Delfi, no molestes.
Pau: Dejala Lu, no hay drama. Es una divina tu hija.
Lu: Si, pero se pone pesada.
Pau: No pasa nada. ¿Y ese hermoso que esta atrás tuyo?
Lu: Con un ataque de vergüenza.
Pau: (Buscándolo con la mirada) ¡Hola Fran! ¿Te acordás de mí?
Fran: (Tímido) Si, hola.
Pedro: ¿Querés unos mates Pau? ¿O algo fresco?
Pau: En realidad pasaba solo a buscar a Morito…
Delfi: (Interrumpiéndola) Quedate porfis. (Haciendo puchero)
Pedro: Invitada estas, vos decidí.
Pau: Bueno, me quedo un ratito.
Delfi: ¡¡Siii!!
Pedro: ¿Desde cuándo mi amiga, es tu amiga? No te la presto eh.
Delfi: Pero ella jugo conmigo en la pileta la otra vez, no con vos. Así que es mi amiga también.
Pedro: Que sobrina chorra que tengo.
Pau: No la pelees y hace unos mates, dale. (Riendo)

Paula se queda media hora charlando con Pedro y Luciana, y jugando un poco con Delfi y Fran. Se despide hasta otro día, excusándose de que estaba muy cansada por esa ardua semana de trabajo, que era la realidad.
Le agradece a Pedro los cuidados con Moro y se va a su casa.
Se baña, y llama a su mamá por teléfono, conversan sobre la organización de la reunión familiar del sábado para celebrar la llegada del nuevo año. Le pide que le avise a Delfina, su hermana menor, de que vaya el 31 a la tarde para ayudarla a cocinar y ordenar su casa.
Habla con su mamá y luego un rato con su amiga Jose, se le hacen las 9 de la noche. Se prepara una cena liviana y se va a acostar temprano, todavía le quedaban 2 días más de trabajo a full. Por suerte Enero ya era más tranquilo y además en la segunda quincena de ese mes se iba a disfrutar de unos días de playa con sus amigos.

Por mala suerte ni jueves, ni viernes pueden verse con Pedro. El sábado llega rápido, para suerte de Paula. Se levanta tarde, aprovecha para dormir todo lo que puede, ya que había tenido una semana demasiado movida. Cerca del medio día se levanta, se ducha para despabilarse, y llama a su hermana para empezar a cocinar y acomodar las cosas en su casa.
Mientras almorzaba una ensaladita bien variada en vegetales, suena el timbre de su casa.
Paula se dirige a la puerta de entrada al grito de “¿quién es?”, del otro lado se oye como respuesta “Soy yo Pau, Delfi. Abrime.”

Pau: (Abriendo) Para, desesperada.
Delfi: Es que el remisero me trajo, se fue y me dejo sola, y vos que tardabas.
Pau: Que cagona. Dale, pasa. ¿Ya comiste?
Delfi: Si, algo.
Pau: ¿Comiste o no?
Delfi: No tengo hambre Pau.
Pau: Algo tenés que comer nena, estas muy flaca.
Delfi: Hablo el palo de escoba.
Pau: Bueno, pero yo como siempre. Estaba en eso justo. Dale, que te sirvo a vos también.
Delfi: Okey.

Paula le sirve a su hermana una porción de la nutritiva ensalada que estaba comiendo.

Pau: Igual hice algo livianito porque a la noche vamos a comer un montón seguro. Así que te lo comes todo.
Delfi: Si, posta que te salió rica Pau.
Pau: Gracias amor.
Delfi: ¿Y Moro?
Pau: Debe andar por el patio. (Lo llama de un grito y en seguida entra corriendo)
Delfi: Hola Morito. (Volviendo a dirigirse a Pau) Creí que por ahí se lo habías dejado a Pedro de nuevo.
Pau: No, ¿por qué?
Delfi: Que se yo, como se ven tanto, se llevan tanto ahora.
Pau: Obvio, somos amigos, como siempre.
Delfi: Claro, como siempre.
Pau: ¿A dónde querés llegar pendex?
Delfi: A que antes no te llevabas tanto con Pedro.
Pau: Pero ahora somos vecinos, por eso nos vemos más seguido.
Delfi: Pero si era Hernán el que se mudaba no iba a ser lo mismo, ¿no?
Pau: Si, lo mismo. ¿Por qué no iba a ser igual?
Delfi: Dale Paula. Decime la verdad.

Paula se queda en silencio, observando a su hermana que estaba híper entusiasmada de una posible relación de ella con Pedro. No sabía qué hacer, si contarle algo o no. Por lo que le comento Pedro, él le había dicho a una de sus hermanas, así que estaba habilitada, digamos. Pero con Delfi era distinto, le daba miedo que se le escape algo o que se desubique con algún comentario frente a su familia.

Delfi: Dicen que el que calla otorgo, ¿no? Te encanta el vecinito.
Pau: ¡Delfina! No te desubiques.
Delfi: Ay dale, no tengo 10 años.
Pau: Sos terrible. Sí, me gusta. Pero te cayas ningún comentario frente a la familia. Sos la única que lo sabes. Bah, mamá como que le tiras una pista y se da cuenta pero vos calladita.
Delfi: ¿Terminaste con las amenazas?
Pau: Si.
Delfi: (la abraza) ¡Al fin demostras sentimiento por un chabón hermana! Creí que no tenías corazón.
Pau: Ay, no sé si seguir abrazándote o matarte.
Delfi: Te felicito en serio. ¿Y hay onda, no?
Pau: Si.
Delfi: ¿Paso algo ya?
Pau: (sonrojándose) Si.
Delfi: ¡¡¡¡¡Ayyyyy genial!!!!! Me encanta Pedro para vos.
Pau: Gracias loca. Pero acord...
Delfi: (Interrumpiéndola) Si, ya se. Que no diga nada.



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Capitulo dedicado a la cumplañera del día @Agoss_PauChaves ♥♥ Felices 15 añitos!!! Disfrutalos a full.
Y tambien dedicado a una de las primeras lectoras que siempre esta ahi para leer y comentar ;) @MicaRodriguezS GRACIAS.

GRACIAS A TODOS ♥♥

Buenas semana!